21/09/2018
LA PRIMAVERA EN NUESTRO CUERPO
Nuestro cuerpo es parte de la Naturaleza, por lo tanto sigue su ritmo.
En primavera se producen cambios en nuestro interior similares a los que acontecen afuera.
Vemos que los árboles desarrollan nuevas ramas, recuperan sus hojas, las plantas crecen y florecen, hay una explosión de crecimiento, que es consecuencia de un aumento de energía.
En nuestro cuerpo esa energía actúa con mayor intensidad sobre los meridianos de Hígado y Vesícula Biliar, representados por el elemento madera. La madera es el elemento más dominado por esta estación.
También hay crecimiento en la creatividad y en nuestra energía vital, que nos brindan la oportunidad de renacer, de desechar viejos hábitos que sabemos negativos para nuestra vida, dejando nacer y ayudando a crecer otros que nos llevarán al bienestar físico, psíquico y espiritual.
Es una época de inicios, de tomas de decisiones ("el hígado planifica y la vesícula biliar decide"). Es una época ideal para emprender nuevos proyectos de vida.
El hígado es sensible a los excesos de comidas, de grasas, de alcohol y estimulantes, también lo afectan la ira y las emociones reprimidas.
En primavera, especialmente, debemos aumentar nuestra atención para evitar perder el control y poder seguir manejándonos con respeto y tolerancia.
La energía del hígado tiende a fluir hacia arriba, cualquiera de estos excesos repercutirán negativamente en los ojos, se secarán produciendo sensación de ardor o picazón, aparecerán cefaleas localizadas especialmente sobre los ojos y las sienes, sentiremos muy tensionados los músculos del cuello, hombros, paravertebrales y los de la zona de los omóplatos, se alterará la calidad de nuestro descanso, incluso pudiendo padecer insomnio.
Otro aspecto importante está dado por las alergias primaverales, consecuencia del proceso de polinización de las plantas. La mayor energía que recibe nuestro cuerpo, si se canaliza mal por emociones descontroladas y mala alimentación, obligará al cuerpo responder en forma desmesurada, padeciendo síntomas alérgicos.
Asimismo, las alergias son una respuesta exagerada de nuestro organismo, que interpreta como ataque al ingreso de polvo, polen, ácaros, etc. Seguramente, quienes padecen alergias tienen internamente una sensación de amenaza constante, sienten que tienen que defenderse de circunstancias cotidianas adversas, en el trabajo, la familia y la sociedad. Nuestro organismo actúa consecuentemente con nuestros pensamientos y emociones.
Este es el momento oportuno para desintoxicar el hígado. Hay muchas fórmulas disponibles: Beber en ayunas un vaso de agua caliente con el jugo de medio limón, o té chino rojo, también infusiones de boldo con alcachofa y cardo mariano. Alimentarnos un día a la semana a base de fruta de temporada, revitalizará el sistema digestivo y nos ayudará a reeducar apetitos descontrolados.
Muy aconsejables: lechuga, berro, espinacas, acelgas, puerros, atún, frutas de estación.
Nuestra dieta debe ser ahora más ligera, con más alimentos crudos – ensaladas, frutas, nueces, semillas – reducir alimentos pesados como las carnes, las frituras, evitar el consumo excesivo de alcohol.
Practicar deportes al aire libre, salir a caminar, cantar y bailar, gritar, compartir, abrirse a la vida sin miedos, amar, creer, crear…..todo para que florezca la semilla que con tanto amor hemos cuidado del frío del invierno.