15/12/2025
Cuando un médico solicita un estudio, ese procedimiento se clasifica según su complejidad. Esto determina el nivel de tecnología necesario, la preparación del paciente y, en muchos casos, cómo lo cubre cada plan de salud.
✅ 1) Baja complejidad
Son estudios simples, rápidos y de uso habitual.
No requieren preparación especial y se realizan con equipamiento básico.
Ejemplos:
Radiografías
Ecografías simples
Análisis de sangre y o***a
👉 Sirven para detectar problemas frecuentes y orientar al médico en un primer diagnóstico.
🟡 2) Mediana complejidad
Requieren equipamiento más avanzado, personal especializado y a veces una preparación previa.
Brindan información más detallada sobre órganos, tejidos y funciones del cuerpo.
Ejemplos:
Mamografías
Ecografías Doppler
Ergometrías
👉 Permiten evaluar mejor el funcionamiento del organismo y detectar patologías más específicas.
🔴 3) Alta complejidad
Son estudios que necesitan tecnología de alta precisión, equipos complejos y un mayor manejo profesional.
Suelen utilizarse para investigar patologías profundas, complejas o de difícil diagnóstico.
Ejemplos:
Tomografía axial computada (TAC)
Resonancia magnética (RMN)
Endoscopías avanzadas
👉 Se utilizan para diagnósticos más detallados, planificación quirúrgica y detección de enfermedades graves
La importancia de estar bien informado como paciente es fundamental para entender el cuidado de nuestra salud ❤