29/03/2022
Qué buscamos cuando hacemos cualquier cosa por pertenecer, encajar o hasta obtener aprobación de los demás?
Solemos buscar una validación externa a lo que venimos sintiendo. Comprobarlo de algún modo? Quizás también creamos sentirnos apoyados, acompañados o sostenidos en lo que sea que estemos atravesando...
Ahora bien, es tan así? Realmente obtenemos eso que creemos necesitar tanto? Le corresponde a un otro decirme o hasta imponerlo implícitamente como es mejor ser y comportarme? Por qué necesito tanto esa referencia que me avale con la cual identificarme?
Muchas veces hice de todo por encajar o sentirme parte. Algunas por huirle a la soledad o más bien a ese vacío interno. Otras por no ser la única que piense y se exprese diferente. Mil veces callé lo que me quemaba tanto por dentro decir, creyendo que lo hacía para un bien mayor y sin siquiera darme cuenta el enorme dolor que se me acumulaba dentro. Me fallé a mí misma creo que de todas las formas posibles. Hasta cuándo uno cree que se está moviendo por algo propio diferente a lo de los demás, suele estar condicionado a esos entornos. No, la verdadera autenticidad y libertad pasa por otros lugares...
Puede que comience por la decisión de renunciar a fidelidades para con lo que creemos que los demás nos están pidiendo. Tomar responsabilidad de qué es lo que realmente siento yo por dentro, qué opino según la verdad de mí corazón y qué dice mí intuición o voz interna. Ese puede ser el gran paso. Hacer el silencio necesario (que muchas veces vendrá acompañado del vacío y la distancia para con los otros) para escucharnos realmente. En ese instante en el que nadie te está mirando ni puede si quiera criticarte porque no está para escuchar que vas a decir. Es en ese momento con uno mismo, en el que las respuestas más sinceras parecen nacer. Si las podemos ir acompañando con dulzura y suavidad, esa nueva versión dará los primeros pasos desde la seguridad suficiente como para ni siquiera fijarse o importarle si son o no diferentes a los pasos de los otros. No se necesita comparación, referencia, validación, aprobación ni condiciones para encajar porque no se busca ese objetivo. Nos movemos por pulsos internos genuinos y hasta a veces no tan claros racionalmente, pero que se sienten los más certeros del universo al ir caminándolos. Se siente la paz de estar siendo leal a la voz del corazón. Aún cuando a veces descoloque o confunda a la de nuestra razón. Lo más maravilloso es que al ir viviéndolo nos damos cuenta que si es genuino ese paso, nunca será contrario a nuestro mayor beneficio ni tampoco al de los demás. Es como si todos internamente supiéramos que si somos auténticos estamos contribuyendo a el mejor aporte colectivo desde nuestro lugar. También ahí sentimos otro tipo de pertenencia, una que no desaparece por ejercer nuestra libertad personal. Se retroalimentan cual engranajes de un mismo reloj, u órganos diferentes de un mismo cuerpo.
Otras veces todo esto se me olvida y me siento tambalear. Me invade la tristeza de sentirme más sola de lo que realmente estoy y es cuando descubro la gran importancia de sentir la tierra debajo de mis pies. El anclaje de esas raíces energéticas de nuestro cuerpo al mismo corazón de la madre tierra, ordena. Recuerda la pertenencia verdadera. No se puede no ser parte o dejar de pertenecer a una vida que nos sucede en todo momento interna y externamente. Es una verdadera ilusión pensarse despojado de lo que te envuelve constantemente y de lo que sos. Quizás nos cueste entender que hasta el pajarito que canta en tu ventana te está acompañando o el mismo sol constantemente iluminando, pero aún a pesar de toda nuestra ignorancia esto seguirá siendo. El saberlo poder valorarlo o apreciarlo termina siendo una virtud extra, pero no excluyente, para seguir siendo esa misma vida total y completa que florece a cada segundo mucho más. Enraizarse en la tierra siendo la verdad de nuestro corazón para llegar a lo más alto del cielo. Validarnos como somos para alzar bien fuerte nuestra dulce voz.
Suele doler dejar morir esas viejas ideas con las que nos definíamos tanto, pero más duele seguir sosteniéndolas por ser las únicas que conozcamos. Respiremos profundo juntando coraje y volvamos a empezar. Siempre estamos avanzando un paso más!
Gracias por leerme!! 💜🙌🏻