La cirugía mini invasiva consiste en un conjunto de tecnologías y técnicas sofisticadas desarrolladas para el tratamiento de lesiones cerebrales, ventriculares, base de cráneo, médula o de columna. La Neurocirugía Endoscópica permite llevar a cabo una Neurocirugía Mínimamente Invasiva, concepto que se va introduciendo en todos los campos de la cirugía por sus ventajas tales como; mínima incisión,
acortamiento de la estancia hospitalaria, disminución de la ocupación de quirófano, mayor confort para el paciente con menor dolor, más rápida integración socio-laboral y principalmente mayor seguridad al disminuir los riesgos de morbilidad operatoria y aumentar las garantías de exéresis completa de las lesiones. La moderna neurocirugía camina por un proceso de incremento constante en su precisión, preservación de la función y control intraoperatorio de sus objetivos, apoyándose en los más modernos sistemas de diagnóstico y planificación quirúrgica. Actualmente nuestra sociedad en general y los profesionales de la Medicina en particular no solamente se preocupan de la extirpación completa de las lesiones cerebrales, sino que se exige que este objetivo se consiga con una preservación de la calidad de vida, es decir con el menor riesgo posible de morbilidad y con la más rápida reinserción socio-laboral, con el menor sufrimiento y tiempo de ingreso. Estos objetivos pueden conseguirse efectuando una planificación del acto quirúrgico, eligiendo el abordaje más idóneo, evitando las áreas funcionales, escogiendo el límite de la resección y planificando una cirugía con un concepto mínimamente invasivo. Se requiere de una buena selección del caso y de la experiencia del especialista para asegurar mejores resultados. La neuroendoscopia no es una solución, es un recurso más. La cirugía mínimamente invasiva en manos de un especialista entrenado, que disponga de la más alta tecnología y que tenga experiencia en la ejecución de la misma, asegura los mejores resultados.