02/12/2025
Ese texto es la segunda parte de El Género del Dinero (*), y largo como el 🤭
Y antes de que hagamos una lectura rápida, aclaro algo:
este texto no intenta 'psicologizar' la pobreza, ni las estrategias de supervivencia en ella.
Lo que intento en el es mostrar cómo, dentro de un orden que nos precariza, vamos aprendiendo formas de desear que muchas veces trabajan en contra nuestra.
No porque estemos “mal”, sino porque ese es el único alfabeto emocional y económico que nos dieron.
No es culpa: es captura.
Captura en 'el orden de las cosas' 🙄. Es continuidad en el sistema de poder que te circunda. Es detectar la resignacion, una renuncia para sostener vínculos que ya -por resignación y renuncia- no se sostiene 💁🏻♀️.
De instrumentarnos 🔨🧲🔧✂️⚒️ para trascenderlas, es de lo que va la cosa.
Y como este es el mundo posible hoy, lo que nos queda es aprender a movernos dentro de él 👉sin confundir 'adaptación activa' con renuncia a cambiar la cuestión. 👈. Ojito🧿
Hablamos de un Mientras tanto para no llegar desar(l)madas.
🔥Hacer algo con y en lo que el mundo es, no es resignarse a que “no hay otro mundo posible”: es descubrir, inventar, que hay otros 'posibles' en este mismo mundo.🔥
Posibles pequeños, a veces mínimos, pero capaces de abrir horizontes donde antes había solo deuda, consumo y futuro hipotecado.
---
Ese es el truco más perverso cuando nos dicen que “no tenemos educación financiera”. Vaya si la tenemos: solo que aprendimos la parte que les convenía que aprendiéramos rápido.
Cómo pedir dinero.
Cómo refinanciar deuda endeudándose.
Cómo estirar el mes al final del sueldo.
Cómo sobrevivir a cuotas eternas que nunca terminan de morir.
Todas nos las sirvieron a un click...
Y nos entrenaban en eso, sobre nuestro antiquísimo formateo en la pedagogía de la deuda emocional.
Dar para que el otro salga del pozo y, entonces por fin poder 'estar bien juntos'.
Cubrir gastos ajenos “porque total es poco” y por eso no le voy a pedir su parte.
No reclamar lo que corresponde “porque cómo le voy a cobrar por ...”.
Agradecer gestos mínimos como si fueran beneficios extraordinarios.
Aceptar que el otro tiene más derechos o méritos por su género.
A fuerza de esa matriz, incorporamos un reflejo:
gratificarnos endeudándonos, como si el dinero pudiera reparar un reconocimiento que no llega nunca. Ni de afuera pero tampoco de adentro de nosotras mismas.
La misma lógica de siempre:
dar hoy lo que no tenemos, esperando recibir mañana lo que no llega.
Conformarnos con ser necesarias allí donde nunca llegamos a ser valoradas.
---
La primera lección nunca fue cómo ahorrar, cómo protegernos, cómo construir un fondo propio, defender un patrimonio, una herencia, construir un porvenir.
La primera lección fue otra:
cómo hipotecar horas futuras de vida a cambio de un alivio inmediato.
Afectivo, placentero, que nos homogeinice, que nos calme, que nos mantenga parecidas a un ideal.
Y así nos quedamos en vínculos donde no se invierte en nosotras del mismo modo en que nosotras mismas tampoco invertimos en nosotras mismas:
porque no valoramos lo que ya somos y creemos que siempre falta algo más.
---
Y esto atraviesa todo el arco.
Desde la mujer que se va de viaje y no sabe —porque nadie lo explica, porque no conviene que lo sepamos— que si adelanta hoy una sola cuota de su crédito hipotecario se reduce tres o cuatro del final (sí, así funciona el sistema francés y sí, nunca nos lo dicen).
Hasta la que posterga el libro que podría transformarla porque “este mes no”, y se aferra al placer rápido de elegir un nuevo modelo de uñas que calma la ilusión de tener pero no construye propiedad para ella.
---
La pedagogía de la deuda viene envuelta en una narrativa seductora : tenés derecho a darte el gusto, te lo merecés, la vida es hoy, pagá en cuotas, no te quedes afuera.
Derecho al goce, sí…
pero ¿financiado por tu propia vida a futuro?. Adelantando vida futura q 'consumes' hoy.
Brillante y cruel a la vez:
te dejan sentirte libre, pero con la correa puesta al mismo lugar dependiente de siempre.
---
Si miramos la vida cotidiana desde esta lente, todo se vuelve casi un ensayo :
- Las zapatillas que no hacían falta: no es capricho, es anestesia rápida.
- La cena del “me lo gané”: el disfrute convertido en mercancía.
- La tarjeta como sostén emocional: no pregunta, no incomoda, te deja pasar… hasta el resumen.
- ese aporte de tus ahorros al proyecto de otro del que nunca terminas siendo dueña de disponer.
Y ahí aparece la verdad incómoda:
no es solo gastar dinero que no está.
Es gastar vida futura porque la vida presente no alcanza.
---
Pero cuando esa mujer frena —no para juzgarse, sino para pensar-se— aparece otra educación posible:
la del límite, la del porvenir, la del recurso propio. Ese del lo que 'conviene' hacer.
La que nadie enseña y nos toca inventar entre nosotras.
La que no nos forma consumidoras, sino sujetos. Personas!.
Y entonces ocurren gestos mínimos pero revolucionarios:
deshabilitar la tarjeta, ordenar un plan para salir de la deuda, mirar el auto como capital, o como ahorro, o inversión y no mas gasto, carga.
Mirar lo lindo del parque en vez del gimnasio. El mercado en vez del supermercado. Revisar el placard porque ropa hay...
Imaginar ingresos nuevos, proyectar ahorro.
Parece administrativo…
pero es profundamente psíquico, emocional, vital:
un acto de rebeldía contra el endeudamiento como destino.
---
Porque entre deuda y ahorro no hay solo una diferencia de números.
Hay dos maneras de estar en el mundo.
Una es vivir a crédito. Gastar vida futur. Vivir a cero. Gastarse la vida.
La otra, vivir con horizonte. Proteger vida futura.
Y ese pasaje nunca es financiero:
es ideológico.
Es dejar de ver la deuda superflua como un derecho o un recurso y empezar a verla como lo que es: un dispositivo de captura futura y que nos mantiene agradecidas por aquello que nos quita 🤯.
🔥🔥
¿Qué podría cambiar en mi vida si dejara de g***r de lo que me endeuda, y empezara a cuidar lo que me sostiene?
🔥🔥
No digo para volverte perfecta ni austera, sino para volverte dueña de un pedacito más de tu tiempo, energía, tu futuro.
Si este texto te habló en alguna parte, contame en cuál, qué vamos siguiendo por ahí :
📲https://wa.link/fh4gzy
Maria Mondelli
Psicóloga Social
Psicoanalista
(*) https://www.facebook.com/share/p/1D6FtVVAcQ/.