14/11/2022
La diabetes mellitus es un trastorno metabólico global que cursa con diversas complicaciones vasculares en el organismo. Además, cuando la enfermedad coexiste con otras alteraciones generales (hipertensión arterial, obesidad, aumento del colesterol, etc.) el riesgo de sufrir complicaciones oculares se multiplica.
La diabetes puede dañar los pequeños vasos sanguíneos de la retina, que es la capa posterior del ojo. Esto se conoce como retinopatía diabética. La retina transforma la luz y las imágenes que entran en el ojo en señales nerviosas que son enviadas al cerebro.
La retinopatía diabética es una complicación frecuente de la diabetes mellitus que compromete el funcionamiento de la retina. Es una patología que aparece cuando se deterioran los vasos sanguíneos de la retina. Estos vasos alterados pueden dilatarse, provocar el escape de fluido (plasma, lípidos y/o sangre) e incluso pueden ocluirse, dejando parte de la retina sin circulación sanguínea. Todos estos fenómenos que suceden a causa de la diabetes pueden ocasionar un daño progresivo en estructuras del globo ocular, dando lugar a una disminución severa de la visión e incluso, sin un tratamiento adecuado, conducir a la ceguera.
Sorprendentemente, incluso en fases muy avanzadas, la retinopatía diabética no siempre provoca molestias visuales. Por ello es conveniente que el paciente diabético se someta a controles oftalmológicos periódicos.
Los principales factores de riesgo para el desarrollo de la retinopatía diabética son:
Duración de la diabetes
Niveles altos de glucosa en sangre
Presión arterial alta
Por ello, la primera recomendación para un paciente afecto de retinopatía diabética es que sea muy disciplinado con el cuidado de su estado general, con la dieta, con el control del peso y con las pautas que le marque su endocrinólogo.
La diabetes no se cura, pero su buen control ya supone una gran conquista.
La retinopatía diabética frecuentemente no ofrece ninguna señal de advertencia en fases iniciales. En la mayoría de los casos no provoca síntomas hasta que los daños en el ojo son graves.