02/01/2026
🤔 Reflexión del día 🤔
🤔A veces, cuando intentamos ingresar en lo más profundo de nuestro interior, no lo logramos hacer o sentimos agitación o repugnancia. Son emociones que están ahí, de las que probablemente antes no éramos tan conscientes, hasta que empezamos a prestar atención. Si no le prestamos atención, la emoción nos impedirá tener acceso al interior, que está a un nivel más profundo, debajo de ella. Atención no significa que empecemos a “pensar” en la emoción. Significa solamente OBSERVAR LA EMOCIÓN, SENTIRLA, RECONOCERLA Y ACEPTARLA COMO ES. Algunas emociones se identifican fácilmente, como la ira, el temor, la tristeza. Otras pueden ser más difíciles de clasificar. Pueden ser sólo vagas sensaciones de desasosiego, pesadez o encerramiento.
🤔Pero, no es cuestión de ponerles etiqueta, sino de traer a la conciencia lo más posible lo que estamos sintiendo: “¿QUÉ ME PASA? ¿QUÉ SIENTO AHORA, CÓMO ESTOY?”. La ATENCIÓN es la clave de una transformación interior. Una emoción tiene un lapso de vida muy corto. Es como una pequeña ola en el mar o una arruga en la superficie. PERO, cuando no nos sumergimos en nuestro interior…, nos damos cuenta que UNA EMOCIÓN PUEDE SOBREVIVIR EN NOSOTROS DURANTE DÍAS O SEMANAS. Y SE CONVIERTE EN UN PARÁSITO, ¡que incluso puede vivir dentro de nosotros durante años…!, chupando nuestra energía, trayéndonos también enfermedad física o haciendo nuestra vida desdichada.
🤔Por eso, es necesario que aprendamos a poner la atención en sentir la emoción y comprobar si nuestra mente se está aferrando a QUEJAS, a RECRIMINACIONES a otros, a la AUTOCOMPASIÓN o el RESENTIMIENTO, que alimentan la emoción. Si es así, significa que NO HEMOS PERDONADO. La falta de perdón es a menudo hacia otra persona o a una situación que nos negamos a aceptar. Puede haber incluso falta de perdón hacia el futuro…: el rechazo a aceptar la inseguridad, a aceptar que el futuro está, de últimas, MÁS ALLÁ DE NUESTRO CONTROL. En cambio, el perdón es abandonar la queja y dejar ir la tristeza. El perdón es no ofrecer resistencia al fluir de la vida tal como se presente, permitir a la vida vivir a través de nosotros. SI NO HAY PERDÓN, habrá DOLOR Y SUFRIMIENTO, o sea, un flujo de vida muy restringido y, en muchos casos, la enfermedad física. Al perdonar, recuperamos el poder. Nos hacemos presentes, entramos en nuestro interior, sentimos paz y quietud, que emanan de lo verdaderamente trascendente.
Para consultas podés escribirnos al WhatsApp+54911 4176 8544