11/05/2026
🤔Reflexión del día 🤔
🤔Si con cierta frecuencia nos vemos obligados a DISCULPARNOS con la misma persona, por palabras o actitudes que supuestamente hemos tenido, es probable que estemos siendo VÍCTIMAS DE UNA MANIPULACIÓN. Y que, detrás de esa situación, el manipulador sea una persona muy susceptible, que se ofende por todo, pero intenta culpar a los demás. Esa persona no suele gestionar bien las diferencias de opinión, por lo que SU EGO REACCIONARÁ QUERIENDO TENER RAZÓN SIEMPRE, e intentando socavar nuestra seguridad. Hay personas que se enojan cada vez que se tocan determinados temas, y siempre generarán una intensa respuesta emocional. Por supuesto, hay ocasiones en que lo más prudente es no tocar esos temas. Pero, el verdadero problema es que la otra persona se enoja, porque NO ES CAPAZ DE LIDIAR CON DETERMINADAS SITUACIONES SUYAS, PERSONALES.
🤔Las estrategias para hacernos sentir mal pueden ser muy diversas. Lo que NO debemos permitir es que nos manipulen, logrando que nos disculpemos y HACIENDO QUE SINTAMOS QUE SOMOS MALAS PERSONAS. Algunos manipuladores, una vez que se sienten heridos, se niegan a abordar el problema. En la práctica, al negarse a hablar del asunto SE HACEN LAS VÍCTIMAS, se condenan al papel de mártires, haciendo que asumamos el rol del verdugo y nos sintamos culpables por ello. A veces, cuando una persona se siente herida, responde poniéndose a la defensiva y atacando. Si nos encontramos a menudo en esa situación, en el fondo esa otra persona lo que está intentando es manipularnos, para OBTENER EL CONTROL haciéndonos sentir mal, MINANDO NUESTRA SEGURIDAD Y CONFIANZA. Muchas veces, lo que puede ser una ofensa para algunas personas, para otras no lo es: nosotros somos responsables sólo de nuestras palabras, pero no por lo que los demás interpreten. Y, sobre todo, NO ESTAMOS OBLIGADOS A CALLAR, CUANDO ALGO NOS ATAÑE DIRECTAMENTE. Después de todo, quien mucho traga al final se ahoga.
🤔No tenemos que contribuir a la manipulación ni a las conductas infantiles de gente grande, que terminan desgastando cualquier tipo de relación. Para que nuestra disculpa valga la pena, hay que poder reconocer que somos responsables de haber hecho algo malo. ¿Cómo afrontar los intentos de manipulación? No dejemos que lo ocurrido NOS AFECTE EL ESTADO DE ÁNIMO, y, para ello, ya no le demos vueltas al asunto ni lo sigamos rumiando. Podemos pedir a la otra persona aclaraciones sobre lo ocurrido. Y, por fin, es importante que al otro le quede claro que tenemos derecho a expresarnos, para defender nuestras necesidades y puntos de vista.
Nuestro desafío será que no perdamos la caridad con nadie, pero que tampoco nos dejemos manipular por el Ego de los otros, porque así perderíamos la caridad para con nosotros mismos.
Por consultas contáctanos al WhatsApp 0054 911 4176 8544