31/07/2023
El aumento de la expectativa y la calidad de vida ha aumentado el porcentaje de personas mayores que eligen mantener su independencia y autonomía, viviendo en su propia casa mientras puedan.
👉Es el económico, el primer escollo que suele aparecer, ya que el valor de las pensiones y jubilaciones en nuestro país, están muy por debajo del valor de la canasta básica por lo cual, aún en perfecto estado de salud física y mental, no siempre pueden afrontar los costos de su independencia.
👉Pero aunque su economía se los permita, tarde o temprano empiezan a aparecer las limitaciones físicas, algún olvido o momentáneas confusiones que se agigantan con la soledad y llega el momento en el que se hace necesario el apoyo y la compañía permanente, y no siempre la familia, si es que la hay, tiene la disponibilidad de tiempo o espacio. Tampoco para ellos, ir a vivir con sus hijos, es la opción ideal. Se sienten una carga y les genera una sensación de impotencia a la vez que lo viven como una pérdida de su autonomía y su privacidad.
👉Suele ser éste un momento de stress tanto para la familia, como para la persona que debe dejar su hogar y tener que adaptarse a reglas y convivencias desconocidas, si bien hoy, gracias a la gerontología, se ha cambiado en gran medida el concepto de atención en la vejez. Desde Residencias adaptadas a respetar la singularidad de cada persona, hasta la domótica para casas inteligentes adaptadas bajo el concepto de vivienda protegida, que permiten a la persona permanecer en su propia casa con elementos de seguridad que les facilita la tarea diaria y les aporta seguridad.
👉En los últimos años, va cobrando adeptos la idea de las llamadas viviendas asistidas o Cohousing. Son unidades de vivienda dentro de un mismo edificio o casas de una planta en un barrio privado exclusivo para mayores, que ofrecen seguridad, asistencia y servicio de enfermería, limpieza, actividades y talleres.
No todo se puede planificar en la vida, pero está comprobado que mantener la actividad física, el contacto con amigos y el calor de los afectos en un ambiente seguro son claves en el bienestar y la calidad de vida.