18/02/2015
¿En qué se diferencia la Homeopatía de la Alopatía?
La Alopatía estudia las enfermedades, las describe cuidadosamente y se enfoca en el diagnóstico, en la acción de las dr**as sobre los diversos órganos y tejidos, y en el pronóstico.
La Homeopatía hace énfasis en el individuo, que es un universo en sí mismo.
El inicio de las enfermedades suele ser insidioso, sus síntomas son principalmente subjetivos y su diagnóstico se ve dificultado por la ausencia de grandes cambios patológicos.
Son estos síntomas los que guían al homeópata en la búsqueda del “Simillinum”, como así también las reacciones y respuestas ante los estímulos externos o internos, mentales o físicos, relacionados o no con la enfermedad. Dentro de éstos, los más trascendentes, los que tienen mayor importancia, son los no naturales o inesperados en la reacción ante la enfermedad, es decir, los más prominentes, no comunes y peculiares del caso.
¿Qué entidades se pueden tratar con Homeopatía?
Se denominan trastornos funcionales aquellos relacionados con un aumento o disminución en el tono, secreción o dinámica de un determinado grupo de tejidos y/u órganos, como por ejemplo: rinitis alérgica, broncoespasmo, aumento de la secreción ácida gástrica, colon irritable, alteraciones en el ritmo evacuatorio (constipación o diarrea); las situaciones de ansiedad, miedos y las repercusiones orgánicas del stress son pasibles de tratar con Homeopatía.
La predisposición a infecciones reiteradas, como otitis, anginas, infecciones urinarias, etc., entran también en su campo de acción, modificando la susceptibilidad individual para adquirirlas, actuando como preventivo.
También las enfermedades relacionadas a trastornos autoinmunes ( ej.: artritis reumatoidea, lupus), las expresiones cutáneas de enfermedades generalizadas y locales, y una amplia variedad de entidades que generan sufrimientos pueden aliviarse por este método terapéutico.