18/12/2025
Son días de mucho movimiento, emociones y cierres.
Por eso hoy elijo detenerme. Ir más lento. Respirar este momento para que no pase sin ser visto, sentido y honrado.
El fin de semana pasado finalizamos la segunda edición del año de la Formación en Psicoterapia Contemplativa. Una formación que ocupa un lugar muy profundo en mi vida y en mi camino profesional. Una formación que nace del corazón y vuelve al corazón.
Hoy quiero agradecer y honrar el recorrido de cada colega que fue parte de este proceso durante 2025. Conocerlos, acompañarlos a lo largo del año, escucharlos con atención y aprender junto a ustedes ha sido, sin duda, una de las experiencias más significativas de este tiempo.
Nos encontramos profesionales de 8 países —Argentina, España, México, Perú, Chile, Colombia, Uruguay y Estados Unidos— formando una comunidad viva, diversa y profundamente comprometida. Diferentes culturas, historias y contextos, unidos por un mismo llamado: acompañar el sufrimiento humano con mayor presencia, compasión y humanidad.
Cada uno asumió el compromiso valiente de acercarse con calidez a su propia vida, a su mente y a su dolor, para desde allí acompañar a otros. Fui testigo de cómo, paso a paso, fueron creando condiciones internas de ternura, coraje y verdad, y de cómo esa presencia encarnada y compasiva hoy se traduce en procesos terapéuticos más humanos, sensibles y transformadores.
Queridos colegas, en nombre de quienes hacemos Sociedad Mindfulness, les agradezco profundamente la confianza, el respeto y el cuidado con el que caminamos juntos. Gracias por co-crear una comunidad que sostiene, que inspira y que nos recuerda —una y otra vez— volver a casa y al sentido profundo de lo que hacemos.
Deseo de corazón que el próximo año nos vuelva a encontrar juntos, profundizando el camino iniciado y animándonos a volver a empezar todas las veces que sea necesario.
Cuando el camino se recorre en comunidad, la práctica se vuelve más humana. Seguimos juntos.
María Noel