04/02/2026
Para muchos niños, saludar implica habilidades que todavía están en desarrollo, como:
▫️ Comprender la situación social
▫️ Procesar estímulos (ruido, miradas, voces)
▫️ Regular la ansiedad o la timidez
▫️ Iniciar una interacción de forma espontánea
▫️ Encontrar las palabras o el gesto adecuado
🧠 Las interacciones sociales inesperadas suelen generar sobrecarga sensorial y emocional.
No siempre hay tiempo para prepararse mentalmente para hablar, responder o sostener un intercambio.
😰 Puede aparecer:
▫️ Miedo a no saber qué decir
▫️ Dudas sobre cómo saludar
▫️ Incertidumbre sobre cuánto tiempo interactuar
A esto se suman, muchas veces, experiencias previas de juicio, incomodidad o agotamiento social, que hacen que el niño anticipe malestar.
👉 Evitar no es desinterés. Muchas veces es una estrategia de autorregulación para protegerse.
💬 Vivimos en una sociedad que interpreta el saludo como “buena educación” y la evitación como descortesía.
Pero en la neurodivergencia, muchas conductas no son sociales: son neurológicas.
🌱 Forzar el saludo no enseña habilidades sociales.
Lo que sí ayuda es:
✔️ Modelar con el ejemplo
✔️ Anticipar la situación
✔️ Ofrecer alternativas (saludar con la mano, asentir, mirar)
✔️ Respetar los tiempos y límites de cada niño
🤍 Acompañar, comprender y validar es el primer paso para que la interacción social pueda construirse, sin miedo ni presión.