18/12/2025
MUY TRISTE
Los niños se convierten en "rehenes" o moneda de cambio en divorcios conflictivos cuando un progenitor los usa para manipular al otro, impidiendo visitas, obligándolos a tomar partido, denigrando al otro o usándolos como mensajeros, lo que genera en ellos estrés, ansiedad, culpa, confusión, baja autoestima y problemas de comportamiento, afectando su desarrollo emocional y la relación con ambos padres, un fenómeno conocido como alienación parental.
¿Cómo se manifiesta esta situación?
Manipulación y Denigración: Uno de los padres ataca verbalmente al otro delante del hijo, o crea justificaciones falsas para que el niño rechace al progenitor excluido, usando argumentos que parecen ser del niño pero en realidad son del padre alienante.
Uso como Mensajero: Obligar al niño a llevar mensajes, recados o incluso peleas entre los padres.
Conflicto de Lealtades: El niño siente la presión de "elegir" un bando, sintiéndose culpable o traicionando a uno de sus padres al estar con el otro.
Impedir el Contacto: Poner excusas, inventar enfermedades o usar la cuota alimentaria como excusa para no permitir visitas.
Síntomas y Consecuencias en los Niños:
Problemas Emocionales: Ansiedad, tristeza profunda, miedo al abandono, irritabilidad, baja autoestima.
Problemas de Conducta: Agresividad, rebeldía, retraimiento, trastornos del sueño o alimentación, bajo rendimiento escolar.
Confusión y Culpa: Sentimientos intensos de culpa por no poder complacer a ambos padres y confusión sobre sus sentimientos.
Cómo Proteger a los Niños:
** Mantener la Madurez:** Los adultos deben resolver sus conflictos entre ellos, sin involucrar a los hijos en temas de adultos.
** Comunicación Unificada:** Hablar juntos a los hijos sobre la separación, mostrando que, aunque la pareja termine, seguirán siendo sus padres.