18/10/2019
Quiero saber... ¿por qué me duele la espalda?
Reflexionemos juntos:
Hay factores cotidianos que, solos o combinados, podrían generar condiciones de dolor de espalda, como también su prolongada duración como: hábitos posturales/ Esfuerzos excesivos /Sueño alterado / Distress prolongado/Nuestro cerebro (respuesta de defensa).
Por ello debemos preguntarnos cuáles de estas causas nos habita y tratar de reflexionar acerca de cómo corregirlas, asesorado por un profesional especialista.
¿Por qué nuestro cerebro?
Nuestro cerebro coordina diferentes sistemas entre sí con el fin de lograr la adaptación para la supervivencia. Cuando hay dolor prolongado, nuestro cerebro a través de las vías nerviosas que recorren los músculos y las articulaciones, tiende como modo de protección, a producir más tensiones en los músculos de la zona afectada (1), lo cual empeora y perpetúa la situación.
¿Por qué estas situaciones mencionadas me podrían generar dolor?
Las tensiones musculares prolongadas en el tiempo (crónicas), podrían producir disminución de oxigeno y acortamiento en los músculos, aumentando así la presión en las articulaciones vecinas. La disminución de oxígeno por acortamiento muscular, puede producir dolor,( 2) fatiga en el transcurso del día, sensación de pinchazos y /o ardor. La presión aumentada en las articulaciones, además del dolor, puede acelerar su deterioro (artrosis) (3) y en columna vertebral derivar en hernias discales. Este acortamiento de músculos y aponeurosis podría aumentar algunos grados en la escoliosis favoreciendo una distorsión en la medición de las curvas.(4) Trabajar para desmontar el sistema que mantiene la tensión crónica y así disminuir la presión en las articulaciones, (5,6,7) es una de las formas de restablecer el oxigeno muscular, protegiendo las articulaciones y favoreciendo la prevención.
¿Cómo es esto de la prevención?
Es cuidar el futuro de nuestro cuerpo. Vamos a llegar a adultos mayores y debemos conservar el mejor estado de nuestras articulaciones para valernos por nosotros mismos.
1. Fazalbhoy A. et al.Exp Physiol 98.6 (2013) pp 1125–1132
2. Yueh-Ling Hsieh et al. Evidence-Based Comp. and Alternative Medicine, Volume 2012, 1-12
3. Lee W. et al. Top Membr. 2017 ; 79: 263–273.
4. Persson-Bunke M,et al. BMC Musculoskelet Disord 2015; 16: 351
5. Guehring T, Spine 2006 Jul 1;31(15):1658-65.
6. Albano L. J Can Chiropr Assoc. 2017 61(2): 153–161.
7. Maruti R.et al. Journal of Chiropractic Medicine (2016) 15, 121–128