29/04/2026
El eco del paso lento
Jorge Raúl Olguín
No hay portazo que rompa la calma,
ni un grito que anuncie la huida;
es solo una tregua perdida
que va desnudando el alma.
Primero se fueron los gestos,
esos puentes de cal y de arena,
dejando la mesa ya llena
de rastros y breves pretextos.
Es un pie que se aleja del centro,
un reloj que camina hacia atrás,
un "mañana" que pesa algo más
mientras todo se apaga por dentro.
Como el mar cuando suelta la orilla,
sin que el grano de arena lo note,
va soltando el amarre del bote
mientras la otra ribera ya brilla.
No es rencor, ni es herida latente,
ni un invierno que llega de golpe;
es el paso, constante y torpe,
de quien se borra... lentamente.