25/06/2025
La medicina que hemos aprendido —y que muchos aún ejercen— parte de una lógica de ataque: combatir síntomas, silenciar señales, luchar contra la enfermedad como si fuera un enemigo externo.
Esa visión bélica ha moldeado nuestro lenguaje: “enfrentar”, “eliminar”, “atacar”, “ganar la batalla”.
Pero… ¿y si la enfermedad no fuera una guerra?
Desde la Medicina Biológica y la Terapia Neural, proponemos una actitud radicalmente distinta:
no se trata de combatir, sino de comprender.
El síntoma no es el problema. Es la expresión visible de un proceso adaptativo que el cuerpo consideró necesario ante un desequilibrio previo.
Algo se desreguló, y lo que llamamos “enfermedad” puede ser la forma que encontró el organismo para autorregularse, compensar o incluso protegerse.
Cuando atacamos el síntoma, evitamos ver su causa.
En vez de preguntarnos qué lo originó o qué expresa, nos enfocamos en eliminarlo.
Y así, perdemos la oportunidad de comprender el desequilibrio que lo generó.
Las neurociencias y la psiconeuroinmunología han demostrado cómo el estrés crónico, la desconexión emocional y nuestras creencias sobre la enfermedad afectan directamente la inmunidad, el sistema nervioso autónomo y la inflamación.
Candace Pert, Gabor Maté y Antonio Damasio han evidenciado que una actitud de escucha corporal, flexible y no combativa no solo transforma la relación con el síntoma, sino que favorece procesos reales de restablecimiento en el sistema cuerpo-mente.
En esta línea, el biólogo Humberto Maturana sostuvo que todo ser vivo es un sistema autopoiético: una organización viva que busca conservar su identidad a través de la transformación.
Desde esta mirada, la enfermedad no es un error, sino una reorganización coherente del cuerpo para sostener la vida.
En este enfoque, no luchamos contra el cuerpo: lo escuchamos.
No bloqueamos sus respuestas, sino que desciframos el mensaje de cada expresión biológica.
Esta medicina no niega la ciencia. La expande.
Porque integra al cuerpo con su historia, su entorno, su emocionalidad y su capacidad de autorregulación.
Dra. Maia Ferreira Benegas
Medicina Biológica & Terapia Neural