07/04/2021
De aquí proviene nuestra voluntad, nuestro poder personal, la identificación con nosotros mismos y lo divino como parte de uno, es en este punto donde nace nuestra individualidad, donde nos reconocemos como un ente separado de los demás seres.
A través de este núcleo el cuerpo absorbe el prana del sol (energía vital) y nutre nuestro cuerpo, físico y etérico. Como ya sabemos, la energía solar en su justa medida trae increíbles beneficios para el cuerpo, una de sus funciones es fijar los nutrientes que hay en él, si no recibimos suficiente energía solar, nuestros cuerpos se ven incapacitados de fijar las vitaminas y los minerales, sin mencionar que el sol facilita que conectemos con el ritmo natural del cuerpo.
El elemento que lo rige es el fuego, en Ayurveda al fuego se lo llama Agni, este término se lo traduce como “fuego digestivo” e interviene directamente en el metabolismo de cada cuerpo. Es muy importante aprender a equilibrar el fuego interior, ya que tanto en el plano físico como en el mental este puede causar desequilibrios muy notorios en nosotros.Todo lo que tenga que ver con el fuego está íntimamente relacionado con la acción, la manera en la que actuamos, como encaramos la vida y que es lo que mostramos al exterior.
Imaginen si nuestro fuego es muy pequeño, no generará la energía suficiente para pararnos frente a la vida, tendremos falta de voluntad y miedo al fracaso, iremos por la vida dando tumbos, actuando desde el qué dirán y sin el entusiasmo necesario para demostrar quienes somos realmente. Por otro lado, si nuestro fuego es demasiado voluptuoso corremos peligro de quemar a los demás, volvernos soberbios, críticos extremos, ansiosos, coléricos o incluso agresivos.
Equilibrar el fuego interior es sumamente importante, ya que Manipura es un poderoso centro energético, capaz de transformar la inercia en movimiento. Fortalecer el 3er Chakra nos ayuda a tener firmeza y seguridad sobre nuestros propósitos de vida, esclareciendo nuestra inteligencia y juicios.