26/03/2026
Una habitación en la quema de basura. Buenos Aires, 1901. Autor: Harry Grant Olds. Archivo C.I.F.H.A.
Harry Grant Olds llegó a Buenos Aires en 1900. Cuando Argentina era, según la historia que nos contamos, el granero del mundo. Una potencia en ascenso.
Un año después publicó esta foto en La Ilustración Sudamericana.
Lo que ven es el Barrio de las Ranas, o de las Latas, entre lo que hoy es Parque Patricios y Nueva Pompeya. Su epicentro era a la vera de la calle Zavaleta, desde la avenida Amancio Alcorta, hasta el Riachuelo como límite natural. Desde allí, desparramados al azar, se desperdigaban los "chalets de lata", como los llamaba irónicamente la revista Caras y Caretas. Las construcciones se extendían por el este hasta la prolongación de la avenida Entre Ríos —hoy Vélez Sarsfield— y por el oeste hasta cerca del camino de Gowland, la actual avenida La Plata.
El barrio le debía su nombre a una laguna en el límite con Pompeya, donde vivían ranas, insectos y bichos de todo tipo. También se lo conocía como "La Quema": todos los días llegaba el tren de la basura desde la estación 11 de Septiembre, descargaba su contenido y lo quemaba ahí mismo. Más adelante fueron carros municipales, pintados de rojo.
Unas 600 personas vivían sobre ese vaciadero, construyendo sus casas con latas de querosén y de galletitas aplastadas y apiladas como ladrillos. Sin agua potable. Con fiebre amarilla. Con todo tipo de enfermedades rondando.
Lo que la ciudad desechaba se había convertido en sustento. La basura era el recurso. Los más pobres entre los pobres estaban ahí.
Mientras tanto, a pocos kilómetros, Buenos Aires celebraba su edad dorada. Grandes avenidas, parques, monumentos. Carlos Thays transformaba el paisaje urbano. La elite levantaba sus palacios en Álvear y Palermo. El progreso llegaba a algunas direcciones. A esta, no.
Dos ciudades. Una misma ciudad.
En 1911 la ciudad desalojó el Barrio de las Ranas. Unas 100 personas —los que hoy llamaríamos cartoneros o recicladores urbanos— se reubicaron en el Bajo Flores. Esa pequeña comunidad desplazada fue el origen de lo que décadas después se conocería como la Villa 1-11-14, hoy Barrio Padre Rodolfo Ricciardelli, donde actualmente viven más de 40.000 personas.
Sin embargo, no todos se fueron. Quienes permanecieron en el Barrio de las Ranas continuaron creciendo durante décadas. Hasta que la última dictadura militar llegó con sus políticas de erradicación y desalojos violentos, dejando apenas una centena de familias que resistieron. Lo que sobrevivió a ese proceso hoy se llama Villa 21-24 o Villa Zavaleta. Desde 1983 vivió un repoblamiento ininterrumpido, con migrantes internos y de países limítrofes, y un crecimiento demográfico que no se detuvo hasta hoy.
La próxima vez que alguien añore la Argentina de principios de siglo, vale la pena recordar esta imagen. El granero del mundo tenía este rincón. Y Olds lo vio. Y lo fotografió.
Sudamericana