07/10/2017
Qué es la BIODESCODIFICACION o Decodificacion Biologica?
Desde hace algunos años, están cobrando cada vez más fuerza las disciplinas alrededor de los postulados del Dr. Hamer, lo que se llamó: la Nueva Medicina Germánica.
Partiendo de sus deducciones es que tomó forma la Descodificación Biológica de las enfermedades. El Dr. Claude Sabbah, reunió estas investigaciones y hace una síntesis asociándola a varios descubrimientos de otros investigadores: la Medicina Tradicional y Moderna (oriental y occidental), Los Ciclos Biológicos Celulares Memorizados de Marc Frechet, la Programación Neurolingüística, la Psicogenealogía de Ancelin Schutzenberger y algunos aportes mas..
Sabemos que el Cerebro (ese órgano de células súper especializadas llamadas neuronas), ejecuta operaciones múltiples en un solo instante. Recibe información de nuestros sentidos, de nuestras emociones, de nuestro nivel psicológico y espiritual; las compara a situaciones anteriores y en una fracción de segundo da el mejor programa biológico de supervivencia. Todo el tiempo el cerebro está trabajando para mantenernos vivos al segundo siguiente. Hablamos entonces de programas y rutas neuronales que nos permiten mantenernos vivos, programas biológicos de supervivencia.
A la porción Inconsciente de nuestro cerebro que se ocupa de mantener las funciones vitales, encargado también de los reflejos de supervivencia y las emociones más viscerales (miedo ante el peligro, etc.) la llamamos Inconsciente Biológico (por ejemplo: no necesitamos pensar conscientemente en mantener la temperatura corporal o el ritmo respiratorio, si no, que nuestra biología cuenta con mecanismos que permiten que todos nuestros procesos metabólicos sean armónicos y sincronizados de modo “automático”).
Se estima que nuestra conciencia es solo un pequeño porcentaje de nosotros y que nuestro Inconsciente tiene la porción mayoritaria en la toma permanente de soluciones que nos mantienen con vida. Por eso frente a situaciones estresantes la primera respuesta no es racional, ya que las decisiones racionales llevan mucho mas tiempo y nos podrían poner en peligro (por ejemplo, ante una quemadura accidental, “instintivamente” retiramos la mano, aun antes de ser conscientes de haber tocado algo muy caliente).
Nuestro Inconsciente Biológico tiene una característica fundamental: toda la información que le llega la toma como REAL. No importa si es algo concreto o imaginario (si es un león por atacarnos o si es la situación de que nuestro empleador nos despidió injustificadamente), si la persona lo internalizó como un ataque se van a activar los programas biológicos de supervivencia que nos permiten huir o defendernos. A la persona se le va a acelerar el pulso, va a aumentar el ritmo cardiaco, se le van a dilatar las pupilas y se va a priorizar la sangre a los territorios musculares de sus extremidades. Todo sincronizado y tendiente a resolver este conflicto: sentirse bajo un ataque. Muchas veces, si esa vivencia supera cierto umbral de tolerancia de la persona, su Inconsciente Biológico, va a dejar de fácil acceso a esta respuesta que haya tomado la persona en el primer contacto con esa emoción, para que ante un eventual segundo episodio similar, la respuesta sea más rápida. De ahí, que situaciones de similar coloración dan en el tiempo, respuestas biológicas o emocionales similares. Luego, al usar siempre la misma respuesta, se vuelve cada vez una ruta neuronal muy estable, y pasa a ser la única respuesta que tenemos (“yo, últimamente, siempre que tengo que viajar sola, no duermo”, “yo frente a los exámenes me paralizo y no recuerdo nada de lo que estudie”, por ejemplo).
De esto se desprende la importancia de lo internalizado por cada individuo, lo que se llama la vivencia. Una misma situación será internalizada de diferente manera por diferentes personas. La situación despido injustificado puede despertar en uno la emoción de ataque, en otro preocupación por el sustento, en otro la sensación de que es algo inaceptable o inadmisible. Y a cada una de esas emociones, pasado cierto umbral personal, le corresponde la activación de un programa de supervivencia diferente. Por ejemplo, al que sintió ataque, si ese evento superó su umbral psíquico de tolerancia, podrá pasar a tener, crisis de pánico recurrentes. Al que lo internalizó como un miedo por el sustento, podrá desarrollar una dolencia hepática, que es el órgano que regula el nivel de nutrientes y azúcar en sangre. Al que lo internalizo como algo inadmisible, si esta situación le resulto desbordante, podrá desarrollar una gastritis con aumento de la producción acida del estomago, en un intento “por digerir”. Para nuestro inconsciente biológico, sea un hueso de pollo demasiado grande en el estomago o una situación emocional inaceptable, la lee como “no lo puedo digerir” y actúa con el mecanismo biológico, adquirido luego de cientos de años de evolución, para resolver y sortear esas situaciones.
Aquí es importante aclarar, que la Biodescodificación nos permite con mucha precisión, establecer la emoción que puede haber experimentado la persona en el pasado. Entonces si alguien consulta por gastritis veremos eventos que pueda hacer vivido con la sensación de inadmisible. Pero de ninguna manera permite predecir. ¿Qué quiere decir esto? Que no todas las personas que experimenten esa emoción van a sufrir de gastritis, pero que si, vamos a ir a buscar esa emoción particular, en todas las personas que ya tienen una secreción acida gástrica aumentada.
Una vez que la persona toma conciencia del programa que está activo y de la emoción que quedó anclada y sin resolver, es muy claro hacia dónde dirigir las acciones terapéuticas. El tratamiento es guiar a la persona mediante varias herramientas a esta toma de conciencia, cambiando el punto de vista asociado a esa situación, poder interpretar con sus recursos actuales esa vivencia y lograr así, desactivar el programa. Una vez que la emoción que sustentaba este programa se resuelve, mantenerlo activo deja de tener sentido para el organismo y puede comenzar la reparación.
Hay que tener presente que este nuevo enfoque está sustentado en el diagnostico que la persona trae a la consulta. Con lo cual es paralelo al tratamiento que la persona está haciendo. Se busca resolver la causa profunda que enferma a la persona, pero es el médico que lleva el caso del paciente, el que oportunamente dará el alta o modificara las dosis de la medicación requeridas. En conclusión: la Biodescodificación complementa, y de ninguna manera sustituye, los tratamientos médicos alopáticos o psicológicos, a los que paciente debiera oportunamente acceder.
Salud y Saludos!
Dra. Laura Francesco
Por mas información podes comunicarte por msj privado o al teléfono publicado
Te invito a estar compartiendo esta informacion para que pueda estar llegando a quien la esté necesitando.
¿Qué es la BIODESCODIFICACION o Decodificacion Biologica?
Desde hace algunos años, están cobrando cada vez más fuerza las disciplinas alrededor de los postulados del Dr. Hamer, lo que se llamó: la Nueva Medicina Germánica.
Partiendo de sus deducciones es que tomó forma la Descodificación Biológica de las enfermedades. El Dr. Claude Sabbah, reunió estas investigaciones y hace una síntesis asociándola a varios descubrimientos de otros investigadores: la Medicina Tradicional y Moderna (oriental y occidental), Los Ciclos Biológicos Celulares Memorizados de Marc Frechet, la Programación Neurolingüística, la Psicogenealogía de Ancelin Schutzenberger y algunos aportes mas..
Sabemos que el Cerebro (ese órgano de células súper especializadas llamadas neuronas), ejecuta operaciones múltiples en un solo instante. Recibe información de nuestros sentidos, de nuestras emociones, de nuestro nivel psicológico y espiritual; las compara a situaciones anteriores y en una fracción de segundo da el mejor programa biológico de supervivencia. Todo el tiempo el cerebro está trabajando para mantenernos vivos al segundo siguiente. Hablamos entonces de programas y rutas neuronales que nos permiten mantenernos vivos, programas biológicos de supervivencia.
A la porción Inconsciente de nuestro cerebro que se ocupa de mantener las funciones vitales, encargado también de los reflejos de supervivencia y las emociones más viscerales (miedo ante el peligro, etc.) la llamamos Inconsciente Biológico (por ejemplo: no necesitamos pensar conscientemente en mantener la temperatura corporal o el ritmo respiratorio, si no, que nuestra biología cuenta con mecanismos que permiten que todos nuestros procesos metabólicos sean armónicos y sincronizados de modo “automático”).
Se estima que nuestra conciencia es solo un pequeño porcentaje de nosotros y que nuestro Inconsciente tiene la porción mayoritaria en la toma permanente de soluciones que nos mantienen con vida. Por eso frente a situaciones estresantes la primera respuesta no es racional, ya que las decisiones racionales llevan mucho mas tiempo y nos podrían poner en peligro (por ejemplo, ante una quemadura accidental, “instintivamente” retiramos la mano, aun antes de ser conscientes de haber tocado algo muy caliente).
Nuestro Inconsciente Biológico tiene una característica fundamental: toda la información que le llega la toma como REAL. No importa si es algo concreto o imaginario (si es un león por atacarnos o si es la situación de que nuestro empleador nos despidió injustificadamente), si la persona lo internalizó como un ataque se van a activar los programas biológicos de supervivencia que nos permiten huir o defendernos. A la persona se le va a acelerar el pulso, va a aumentar el ritmo cardiaco, se le van a dilatar las pupilas y se va a priorizar la sangre a los territorios musculares de sus extremidades. Todo sincronizado y tendiente a resolver este conflicto: sentirse bajo un ataque. Muchas veces, si esa vivencia supera cierto umbral de tolerancia de la persona, su Inconsciente Biológico, va a dejar de fácil acceso a esta respuesta que haya tomado la persona en el primer contacto con esa emoción, para que ante un eventual segundo episodio similar, la respuesta sea más rápida. De ahí, que situaciones de similar coloración dan en el tiempo, respuestas biológicas o emocionales similares. Luego, al usar siempre la misma respuesta, se vuelve cada vez una ruta neuronal muy estable, y pasa a ser la única respuesta que tenemos (“yo, últimamente, siempre que tengo que viajar sola, no duermo”, “yo frente a los exámenes me paralizo y no recuerdo nada de lo que estudie”, por ejemplo).
De esto se desprende la importancia de lo internalizado por cada individuo, lo que se llama la vivencia. Una misma situación será internalizada de diferente manera por diferentes personas. La situación despido injustificado puede despertar en uno la emoción de ataque, en otro preocupación por el sustento, en otro la sensación de que es algo inaceptable o inadmisible. Y a cada una de esas emociones, pasado cierto umbral personal, le corresponde la activación de un programa de supervivencia diferente. Por ejemplo, al que sintió ataque, si ese evento superó su umbral psíquico de tolerancia, podrá pasar a tener, crisis de pánico recurrentes. Al que lo internalizó como un miedo por el sustento, podrá desarrollar una dolencia hepática, que es el órgano que regula el nivel de nutrientes y azúcar en sangre. Al que lo internalizo como algo inadmisible, si esta situación le resulto desbordante, podrá desarrollar una gastritis con aumento de la producción acida del estomago, en un intento “por digerir”. Para nuestro inconsciente biológico, sea un hueso de pollo demasiado grande en el estomago o una situación emocional inaceptable, la lee como “no lo puedo digerir” y actúa con el mecanismo biológico, adquirido luego de cientos de años de evolución, para resolver y sortear esas situaciones.
Aquí es importante aclarar, que la Biodescodificación nos permite con mucha precisión, establecer la emoción que puede haber experimentado la persona en el pasado. Entonces si alguien consulta por gastritis veremos eventos que pueda hacer vivido con la sensación de inadmisible. Pero de ninguna manera permite predecir. ¿Qué quiere decir esto? Que no todas las personas que experimenten esa emoción van a sufrir de gastritis, pero que si, vamos a ir a buscar esa emoción particular, en todas las personas que ya tienen una secreción acida gástrica aumentada.
Una vez que la persona toma conciencia del programa que está activo y de la emoción que quedó anclada y sin resolver, es muy claro hacia dónde dirigir las acciones terapéuticas. El tratamiento es guiar a la persona mediante varias herramientas a esta toma de conciencia, cambiando el punto de vista asociado a esa situación, poder interpretar con sus recursos actuales esa vivencia y lograr así, desactivar el programa. Una vez que la emoción que sustentaba este programa se resuelve, mantenerlo activo deja de tener sentido para el organismo y puede comenzar la reparación.
Hay que tener presente que este nuevo enfoque está sustentado en el diagnostico que la persona trae a la consulta. Con lo cual es paralelo al tratamiento que la persona está haciendo. Se busca resolver la causa profunda que enferma a la persona, pero es el médico que lleva el caso del paciente, el que oportunamente dará el alta o modificara las dosis de la medicación requeridas. En conclusión: la Biodescodificación complementa, y de ninguna manera sustituye, los tratamientos médicos alopáticos o psicológicos, a los que paciente debiera oportunamente acceder.
Salud y Saludos!
Dra. Laura Francesco
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