07/11/2016
La respiración es un movimiento libre, rítmico, musical, que transmite y alimenta nuestro calor humano y nos permite recibir todo los nutrientes contenidos en el aire. Conscientemente, al respirar profundo nos mantenemos despiertos y nos conectamos para vivir más intensamente, ser espontáneos, expresarnos libremente y relajarnos.
A través de la repiración absorvemos infinitas sustancias beneficiosas mientras el oxígeno contenido en el aire genera la combustión de las sustancias nutritivas, produciendo energía vital y calor.
Nuestras emociones y pensamientos influyen en nuestra capacidad de alimentarnos de aire, el miedo corta la respiración, la tristeza la disminuye y la depresión la apaga… Por otro lado el Amor y la Alegría expanden nuestros pulmones, dejandonos respirar a nuestra mayor capacidad.
La Inspiración es la expansión, la autoafirmación, nos llena de vida.
La Espiración indica entrega, abandono y confianza en el otro, y en nosotros mismos.
La respiración abdominal nos ayuda a sentir profundamente nuestro cuerpo, lleva la energía hacia nuestro centro y nuestras zonas de placer. Nos permite centrarnos, encontrar nuestro equilibrio y tranquilizar nuestra mente.
La respiración torácica, nos ayuda a sentir más, a ser más afectivos con nosotros y nuestro entorno, a liberar al resto de nuestras expectativas y a sentirnos amados por el resto y por nosotros mismos.
La respiración alimenta nuestro Espíritu (del latín spiritus) que significa soplo, viento y aliento. Es nuestra fuente de inspiración y conexión con el éter divino.