Psicología - Eduardo Larriera - Psicologo

Psicología - Eduardo Larriera - Psicologo Qué hacemos?, qué ofrecemos? Brindar conocimientos y herramientas útiles para hacernos la vida m? Así nace entonces el Coaching Mayéutico. Cómo lo hacemos?

PSICOLOGÍA - Eduardo Larriera - Psicólogo
Presentación Personal

Soy Psicólogo graduado en la Universidad de Mar del Plata en 1972. En el 1978 me trasladé a Buenos Aires y tuve el privilegio de estudiar con grandes maestros de la talla de Fernando Ulloa, Emilio Rodrigué, Dalmiro Bustos, Juan Carlos Indart, Marta Berlín, Emilio Komar, Tomás Grigera, entre otros. Hoy soy un terapeuta ecléctico, por

haber podido realizar una buena integración de mis años de formación y de experiencia profesiona que me permite, sin ser un "todólogo", abordar las diferentes problemáticas de mis consultantes desde diversos ángulos y poder ayudarles de un modo efectivo. Siempre trabajé medio tiempo en Psicoterapia, con pacientes individuales y en pequeños grupos y el otro medio tiempo en Instituciones de Salud, Educativas y Organizaciones laborales; en una primera etapa como Capacitador en temas del comportamiento humano, desarrollo personal y profesional, ejercicio del liderazgo, trabajo en equipos, resolución de conflictos y situaciones problemáticas. Paralelamente ejercí la docencia en cuatro universidades, tarea que siempre fue muy satisfactoria para mí. Mi trabajo estuvo siempre centrado en ayudar en la resolución de la conflictiva intra personal que atenta contra la salud. No es bueno permanecer atrapado en lo que llamo "negociaciones internas", que nos impiden superar las dudas y entrar de lleno al espacio de la saludable curiosidad, que nos llevará a encontrarnos con nuestra inteligencia y creatividad, lo que nos permitirá lograr finalmente las mejores decisiones que podamos tomar. En el campo institucional, encontré límites que impedían avanzar en el aprendizaje de habilidades en el ejercicio del liderazgo en actividades grupales, ya que entre pares no resulta fácil compartir las experiencias que no han sido lo suficientemente satisfactorias, y esa observación fue la que me llevó a desarrollar la metodología del Coaching Mayéutico. En las sesiones individuales de Coaching, con el compromiso explícito de la absoluta reserva de los temas tratados, las personas sí se permiten revisar la propia experiencia y pudiendo así hacer el aprendizaje más valioso que es el que surge de la observación de los propios errores. Trabajé casi treinta años en mi consultorio privado, también en el Hospital de Clínicas en el servicio de Medicina Adolescente por más de 10 años, y paralelamente en Instituciones y Organizaciones Laborales en Argentina, Brasil y Chile. En el año 2002 me radiqué en España, donde homologué mi título de Psicólogo y obtuve la certificación de Coach Profesional Senior Certificado en AECOP; monté mi consultorio, trabajé en Hospitales e Instituciones Educativas y Organizaciones Laborales y fui docente en cinco universidades españolas. Desde el 2012 he vuelto a establecerme en Buenos Aires donde atiendo consultas en mi consultorio privado, realizo actividades grupales en pequeños grupos, no más de 7 personas, desarrollando charlas sobre temas de interés de las personas que me siguen, de modo que tenemos conformada una agenda en la que podrán participar de aquella actividad que sea de su interés. Brindar conocimientos y herramientas útiles para hacernos la vida más fácil y más placentera. Hablando en un lenguaje sencillo y ofreciendo un espacio para que cada consultante pueda ensayar de forma práctica las herramientas que perciba que son las más adecuadas a su modo de abordar las situaciones que le interesa resolver. Mencionamos a continuación, a modo de ejemplo, algunas respuestas que se podrán encontrar en nuestra propuesta:

Ayudar a dejar la pasividad/inacción y lograr protagonismo, posición pro-activa. Ampliar la visión de las situaciones a trabajar para mejorar la comprensión de lo que podemos/debemos hacer para crear nuevas y mejores patrones de conducta, más efectivos y saludables, encontrando:

• Recursos prácticos para resolver la ansiedad
• Recursos prácticos para resolver la angustia
• Recursos prácticos para resolver los temores
• Recursos prácticos para afrontar conflictos y problemas con:
• La pareja
• Los hijos
• La familia
• El jefe
• Otros actores con los que cueste vincularse
• Otras situaciones


Actividades

Las actividades pueden tomar la forma de:

Charlas en grupos reducidos sobre temáticas anunciadas en agenda
Ejercicios didácticos y de reflexión
Talleres sobre temas clave - Consultar agenda
Entrevistas presenciales
Entrevistas por Skype
Visitas a domicilio
Entrevistas con parejas con problemas
Sesiones con grupos familiares en conflicto

Hace unos 10 años que incursionando en el terreno que hoy nos ofrece la tecnología, trabajo con los recursos de videoconferencia (Skype), tanto en consultas psicológicas, terapéuticas y de coaching personal.

18/02/2023
08/02/2023

Estamos de re estreno ! Este jueves 9 de febrero en el .gaumont proyectan CANAL 54, pelicula de .lucas
- "Canal 54 se hace una pregunta: la pregunta por la imagen, que después va decantando hacia el misterioso señor Otero, depositario post mortem de una mitología en miniatura construida en torno a su persona. Pero además de interrogantes, la película dispone una serie de derivas muy bellas e intrigantes, como…" *hasta ahí el texto de así no espoileamos nada 😉 Les esperamos en el cine!

Dirección: Lucas Larriera
Guión: Lucas Larriera, Clara Ambrosoni
Fotografía: Inés Duacastella,
Edición: 
Diseño de Arte: Cecilia Correnti, .albornoziniesta
Sonido:
Música: 
Producción, Producción Ejecutiva:  , Martín Lapissonde
Compañía Productora: Macaco Films, Mil Grullas Cine,
Intérpretes: .larriera , Armengol Torres
Flyer:
🌎📡🌝

NO SE PIERDAN ESTA SUPERPELICULA!!!https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=579843557493167&id=100064025834195&sfnsn=...
08/02/2023

NO SE PIERDAN ESTA SUPERPELICULA!!!

https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=579843557493167&id=100064025834195&sfnsn=scwspwa&extid=a&mibextid=zXt0fq

Estamos de re estreno ! Este jueves 9 de febrero en el .gaumont proyectan CANAL 54, pelicula de .lucas
- "Canal 54 se hace una pregunta: la pregunta por la imagen, que después va decantando hacia el misterioso señor Otero, depositario post mortem de una mitología en miniatura construida en torno a su persona. Pero además de interrogantes, la película dispone una serie de derivas muy bellas e intrigantes, como…" *hasta ahí el texto de así no espoileamos nada 😉 Les esperamos en el cine!

Dirección: Lucas Larriera
Guión: Lucas Larriera, Clara Ambrosoni
Fotografía: Inés Duacastella,
Edición: 
Diseño de Arte: Cecilia Correnti, .albornoziniesta
Sonido:
Música: 
Producción, Producción Ejecutiva:  , Martín Lapissonde
Compañía Productora: Macaco Films, Mil Grullas Cine,
Intérpretes: .larriera , Armengol Torres
Flyer:
🌎📡🌝

22/05/2022

✍️

12/11/2021
15/06/2021

“Mis amigos son todos así:

Mitad locura, otra mitad santidad. No los escojo por la piel sino por la pupila, que ha de tener un brillo cuestionador y una tonalidad inquietante.

Escojo a mis amigos por la cara lavada y el alma expuesta. No quiero sólo el hombro o el regazo, quiero también su mayor alegría.
El amigo que no sabe reír conmigo, no sabe sufrir conmigo.

Mis amigos son todos así: Mitad bromas, mitad seriedad. No quiero risas previsibles, ni llantos piadosos. Quiero amigos serios de esos que hacen de la realidad su fuente de aprendizaje, pero que luchan para que la fantasía no desaparezca.

No quiero amigos adultos ni comunes. Los quiero mitad infancia y mitad vejez. Niños para que no se olviden del valor del viento en el rostro, y ancianos para que nunca tengan prisa.
Tengo amigos para saber mejor quién soy yo, pues viéndolos locos, bromistas y serios, niños y ancianos nunca me olvidaré de que la normalidad es una ilusión estéril.

Fernando Pessoa

29/05/2021
16/05/2021

LA ECONOMÍA DE LA VIDA
VERSUS LA DE LA MUERTE
El último y provocador libro de Jacques Attali
La comparación de la pandemia con una guerra. El elogio al modelo coreano. El autor advierte que empieza una muy grave crisis política, social, moral e ideológica.
Por Eric Calcagno *
Pagina 12 - 16 de mayo de 2021

"Setenta años de droga ultraliberal han matado toda voluntad y todo medio para que el Estado pueda actuar de modo firme", afirma Jacques Attali.. Imagen: AFP

Para Jacques Attali, “la humanidad parece atravesar una pesadilla. Y parece tener un solo deseo, una ambición y una súplica: que todo termine y que volvamos al mundo de antes”. Lo que, por cierto, es imposible. ¿Vendrán otros tiempos? Es lo que desarrolla en su libro La economía de la vida, de reciente traducción al castellano.

Jacques Attali, nacido en Argel en 1943, estudió en la Ecole des Mines, en la Ecole Polytechnique, el Institut d’Estudes Politiques de Paris antes de culminar su formación en la Ecole Nationale d’Administration. También fundó cuatro organismos internacionales, ONG como “Lucha contra el Hambre”, “Positive Planet”, “Eureka” y públicas, como el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo. Pero quizás sus años como consejero del presidente francés Francois Mitterrand fueron los más intensos de su existencia. Por eso ahora escribe libros, lleva unos 80 títulos, y en su tiempo libre ejerce como director de orquesta.
Attali está enojado. Y el enojo en un tipo culto puede ser una apreciable síntesis de su pensamiento.
* “Me da rabia tal ceguera, ya que aún si esta pandemia desapareciera rápido (…) no vamos a volver al mundo de antes con un toque de varita mágica”.
* “Me da rabia ver tantos países que no comprendieron durante tantos años que la salud es una riqueza y no una carga, y que hayan reducido los recursos de los hospitales y otros lugares de cuidado sanitario”.
* “Me da rabia ver el mundo meterse en pausa, como si hubiesen entendido que habría que cambiar todo, pero sin osar hacerlo”.
* “Me da rabia ver como todos los gobiernos pasan de la sideración a la negación, de la negación a la procastinación. Y quedarse allí”.
* “Me da rabia ver que ningún país se pone realmente en economía de guerra”.
* “Me da rabia ver la economía criminal sacar provecho de las desgracias de las personas”.
* “Me da rabia ver la instrumentación de medidas inútilmente liberticidas, falsamente provisorias”.
* “Me da rabia ver los más pobres, y sus hijos, pagar con su vida la incuria de los dirigentes”.
* “Me da rabia ver tanta gente que sueña con volver al mundo de antes que produjo esta crisis”.
* “Me da rabia ver tantos otros tomar bellos posicionamientos, para decir que una nueva sociedad es necesaria, sin que empiecen a decir cómo podemos llegar a eso”.
Guerra
Muchos critican, dice Attali, que exista una comparación entre esta pandemia y una guerra. Sin embargo, argumenta que “cuando comenzó esta pandemia, como cuando comienza una guerra, el mundo cambió en pocas horas. Como al principio de una guerra, nadie o casi, en ningún país, tiene una verdadera estrategia. Como en agosto de 1914 o septiembre de 1939, todos pensaron que duraría semanas”.
Para reafimar esta idea señala:
* “Como durante una guerra, las libertades fundamentales son y serán destratadas, mucha gente ha mu**to y morirá; muchos jefes serán barridos; una batalla sin piedad enfrentará a los que quieren volver al mundo de antes y los que habrán comprendido que no es posible, ni socialmente ni políticamente ni económicamente, ni ecológicamente”.
* “Como en una guerra, todo se decidirá en la relación a la muerte. Una muerte colectiva, y no individual. Una muerte visible, y no íntima. Una muerte múltiple, rampante, presente, que pierde su unicidad, y la hace perder también a la vida de cada uno”.
* “Todo se jugará en la relación con el tiempo. Porque (y eso también es lo que nos recuerda una guerra) en una pandemia, sólo el tiempo tiene valor. El tiempo de cada uno. Y no sólo el tiempo de aquellos que, pase lo que pase, se beneficiarán con esta crisis”.
Modelo
Attali insiste: “Como durante una guerra, los vencedores serán los que tuvieron primero el coraje y las armas. Y por tener el uno y las otras, se necesitará una movilización sin fallas en torno de un proyecto nuevo, que llamaré aquí 'la economía de la vida'”.
Agrega: “Muchas otras generaciones, confrontadas con crisis mayores, escondieron la cabeza como el avestruz. Luego, llenas de un orgullo infantil, creyeron que el mal estaba vencido y que eran ellos los que habían vencido al mal. Abandonaron demasiado rápido toda prudencia, para volver al mundo de antes. Y perdieron todo”.
El modelo de Jacques Attali es Corea del Sur.
“En 2015”, dice, “la pandemia de MERS-CoV causó 186 infectados y 36 mu**tos en Corea. Fue un trauma nacional, causó una crisis política… de allí que los coreanos decidieron crear sus propias instituciones, como la KCDC (Korea Center for Disease Control), que estuviese alerta frente a cualquier amenaza epidemiológica. En particular establecieron la necesidad del uso de barbijos, testeos, aislamiento de los afectados”. Estrategia aplicada desde 2015.
Prudentes los coreanos. Attali afirma que desde 1970 fueron descubiertos más de 1500 agentes infecciosos patógenos, 70 por ciento de origen animal. Cita a la profesora Devi Shridar, titular de la cátedra de salud pública global en la Universidad de Edimburgo, quien señaló en 2018 que desde el punto de vista epidemiológico “la mayor amenaza para la población británica es una persona en China que haya sido infectada por un animal”.
Los coreanos, por su parte, sin casos que señalar en 2019, planifican sus acciones sobre la hipótesis de una familia coreana de regreso de China con una nueva forma de enfermedad infecciosa. Trabajan sobre los diagnósticos, el aislamiento de los infectados, trazabilidad de las personas infectadas.
Cuando los chinos comparten la secuencia del genoma de la covid-19, el 11 de enero de 2020, los coreanos lanzan la fabricación en masa de tests para el coronavirus, aún cuando no tenían casos.
De hecho, dice Attali, desde dos años antes de la actual pandemia, Corea del Sur tomó tres buenas decisiones: fabricar y distribuir barbijos, fabricar kits de test y testear cuando sea necesario, aislar a los que salgan positivos, así como a sus contactos. “Barbijos, testeos, trazabilidad, está todo dicho”, indica.
Plenos poderes
El Korea Center for Disease Control , dirigido por una especialista en epidemiología y medicina preventiva, realiza la coordinación de todas las operaciones sanitarias. Incluso, subraya Attali, se promulgaron leyes que le otorgaban plenos poderes, sobre la policía y la justicia, con el objetivo de recolectar todas las informaciones necesarias. Los datos quedan anónimos.
“Hubo una reconversión de las industrias, para proveer lo esencial y al mismo tiempo establecer un régimen de regulación de la pandemia que no interrumpiera la actividad económica”, explica. Un objetivo ambicioso: reducir el impacto de la peste. Pero para eso hay que tener un Estado preparado, un gobierno decidido, una sociedad dispuesta no sólo a aceptar las medidas excepcionales, sino también a participar de manera activa. De todo eso depende, en última instancia, el éxito o el fracaso de la operación.
La indignación de Attali reside en que para él, la equivocación de Europa es imitar a China antes que a Corea. “Otro error de estos gobiernos --los de Europa-- es entrar en pánico: en lugar de empujar la gente a reinventarse, instalan la idea que hay que esperar para volver a la normalidad... sin considerar los costos que implica mantener lo que ya no funcionaba, y en cuanto al tema de la pandemia, volver a todo lo que ha hecho nacer esa 'economía de la muerte'”.
Ahí es cuando Attali es más filoso: “cuando lo político no puede asegurar el bienestar de sus ciudadanos, cuando no puede garantizar un nivel de vida, ni prometerle uno para sus hijos, y sobre todo cuando no sabe evitar la muerte, darle sentido, o al menos hacerla olvidar, la sociedad que administra, la cultura de la que es garante están en grave peligro”. Para agregar: “muchos dirigentes políticos no tomaron en cuenta que con esta pandemia empieza una muy grave crisis política, social, moral e ideológica, mucho más que una crisis económica”.
Advierte que “esta crisis reveló que nuestro sistema económico y social no estaba preparado para un acontecimiento inmenso, y que sin embargo era previsible. Y que esta pandemia ha sido agravada en extremo, sino provocada, por nuestros modos de vida y nuestro impacto sobre esos ecosistemas”.
Reorientar la economía
Atalli explica que “entonces aparece una evidencia: hay que poner en cuestión muy profundamente nuestros modos de organización, de consumo y de producción. Nuestras sociedades deben reorientar su economía hacia los sectores cuyas producciones nos hacen cruelmente falta, de las que vimos que son vitales. En primer lugar los sectores necesarios para ganar la batalla contra la pandemia. Luego, los sectores que la pandemia reveló como esenciales. Esos sectores juntos son lo que llamo 'la economía de la vida'".
Los identifica en un capítulo llamado Más allá de los mercados: la economía de la vida. Estos sectores “son numerosos: salud, prevención, higiene, deporte, cultura, infraestructura urbana, vivienda, alimentación, agricultura, protección de los territorios”, así como “el funcionamiento de la democracia, la defensa, gestión de la basura, reciclaje, distribución de agua, energía limpia, ecología y protección de la biodiversidad, educación, investigación, el mundo digital, el comercio, la logística, los transportes de mercaderías, los transportes públicos, la información y los medios, los seguros, el ahorro y el crédito”.
Attali señala que estos sectores que él identifica como la economía de la vida representan el 58 por ciento del PIB en Estados Unidos, 56 por ciento en la Unión Europea y 51 por ciento en Japón. Sostiene que deben llegar al 80 por ciento del PIB. Considera necesario “que los hogares gasten una parte más importante de sus recursos para curarse, alimentarse, formarse, cultivarse” y para tener mejores viviendas; “que los empleadores aumenten el salario y el estatus social de los que trabajan en los sectores de la economía de la vida"; "que los bancos, los accionistas y el Estado sostengan en prioridad las empresas, grandes o pequeñas de esos sectores”.
Afirma que “todos los sectores excluidos de la economía de la vida son los peores enemigos del ambiente: automotrices, aviación, química, plástico y muchos más. Con una reconversión encontrarán su lugar en la economía de la vida”, aunque no da demasiados ejemplos de cómo hacerlo. Es una pista que habrá que explorar, analizar, planificar.
¿Cómo llegamos a esto? Attali sostiene que “setenta años de droga ultraliberal han matado toda voluntad y todo medio para que el Estado pueda actuar de modo firme y desear un proyecto. Y pocos años de desarrollo de las tecnologías de vigilancia, del nomadismo y de la precarización permitieron dudar de la necesidad de proteger a la democracia y de la voluntad de desarrollar un proyecto global. La instantaneidad, la precariedad, el egoísmo se convirtieron en regla” (...) “es tiempo de pasar de la economía de sobrevivencia a la economía de la vida. Es tiempo de pasar de una democracia abandónica a una democracia de combate”. Una democracia de combate, buena idea.
* Senador Nacional (M.C.). Mesa Ejecutiva Identidad.

LA ECONOMÍA DE LA VIDA
VERSUS LA DE LA MUERTE
El último y provocador libro de Jacques Attali
La comparación de la pandemia con una guerra. El elogio al modelo coreano. El autor advierte que empieza una muy grave crisis política, social, moral e ideológica.
Por Eric Calcagno *
Pagina 12 - 16 de mayo de 2021

"Setenta años de droga ultraliberal han matado toda voluntad y todo medio para que el Estado pueda actuar de modo firme", afirma Jacques Attali.. Imagen: AFP

Para Jacques Attali, “la humanidad parece atravesar una pesadilla. Y parece tener un solo deseo, una ambición y una súplica: que todo termine y que volvamos al mundo de antes”. Lo que, por cierto, es imposible. ¿Vendrán otros tiempos? Es lo que desarrolla en su libro La economía de la vida, de reciente traducción al castellano.

Jacques Attali, nacido en Argel en 1943, estudió en la Ecole des Mines, en la Ecole Polytechnique, el Institut d’Estudes Politiques de Paris antes de culminar su formación en la Ecole Nationale d’Administration. También fundó cuatro organismos internacionales, ONG como “Lucha contra el Hambre”, “Positive Planet”, “Eureka” y públicas, como el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo. Pero quizás sus años como consejero del presidente francés Francois Mitterrand fueron los más intensos de su existencia. Por eso ahora escribe libros, lleva unos 80 títulos, y en su tiempo libre ejerce como director de orquesta.
Attali está enojado. Y el enojo en un tipo culto puede ser una apreciable síntesis de su pensamiento.
* “Me da rabia tal ceguera, ya que aún si esta pandemia desapareciera rápido (…) no vamos a volver al mundo de antes con un toque de varita mágica”.
* “Me da rabia ver tantos países que no comprendieron durante tantos años que la salud es una riqueza y no una carga, y que hayan reducido los recursos de los hospitales y otros lugares de cuidado sanitario”.
* “Me da rabia ver el mundo meterse en pausa, como si hubiesen entendido que habría que cambiar todo, pero sin osar hacerlo”.
* “Me da rabia ver como todos los gobiernos pasan de la sideración a la negación, de la negación a la procastinación. Y quedarse allí”.
* “Me da rabia ver que ningún país se pone realmente en economía de guerra”.
* “Me da rabia ver la economía criminal sacar provecho de las desgracias de las personas”.
* “Me da rabia ver la instrumentación de medidas inútilmente liberticidas, falsamente provisorias”.
* “Me da rabia ver los más pobres, y sus hijos, pagar con su vida la incuria de los dirigentes”.
* “Me da rabia ver tanta gente que sueña con volver al mundo de antes que produjo esta crisis”.
* “Me da rabia ver tantos otros tomar bellos posicionamientos, para decir que una nueva sociedad es necesaria, sin que empiecen a decir cómo podemos llegar a eso”.
Guerra
Muchos critican, dice Attali, que exista una comparación entre esta pandemia y una guerra. Sin embargo, argumenta que “cuando comenzó esta pandemia, como cuando comienza una guerra, el mundo cambió en pocas horas. Como al principio de una guerra, nadie o casi, en ningún país, tiene una verdadera estrategia. Como en agosto de 1914 o septiembre de 1939, todos pensaron que duraría semanas”.
Para reafimar esta idea señala:
* “Como durante una guerra, las libertades fundamentales son y serán destratadas, mucha gente ha mu**to y morirá; muchos jefes serán barridos; una batalla sin piedad enfrentará a los que quieren volver al mundo de antes y los que habrán comprendido que no es posible, ni socialmente ni políticamente ni económicamente, ni ecológicamente”.
* “Como en una guerra, todo se decidirá en la relación a la muerte. Una muerte colectiva, y no individual. Una muerte visible, y no íntima. Una muerte múltiple, rampante, presente, que pierde su unicidad, y la hace perder también a la vida de cada uno”.
* “Todo se jugará en la relación con el tiempo. Porque (y eso también es lo que nos recuerda una guerra) en una pandemia, sólo el tiempo tiene valor. El tiempo de cada uno. Y no sólo el tiempo de aquellos que, pase lo que pase, se beneficiarán con esta crisis”.
Modelo
Attali insiste: “Como durante una guerra, los vencedores serán los que tuvieron primero el coraje y las armas. Y por tener el uno y las otras, se necesitará una movilización sin fallas en torno de un proyecto nuevo, que llamaré aquí 'la economía de la vida'”.
Agrega: “Muchas otras generaciones, confrontadas con crisis mayores, escondieron la cabeza como el avestruz. Luego, llenas de un orgullo infantil, creyeron que el mal estaba vencido y que eran ellos los que habían vencido al mal. Abandonaron demasiado rápido toda prudencia, para volver al mundo de antes. Y perdieron todo”.
El modelo de Jacques Attali es Corea del Sur.
“En 2015”, dice, “la pandemia de MERS-CoV causó 186 infectados y 36 mu**tos en Corea. Fue un trauma nacional, causó una crisis política… de allí que los coreanos decidieron crear sus propias instituciones, como la KCDC (Korea Center for Disease Control), que estuviese alerta frente a cualquier amenaza epidemiológica. En particular establecieron la necesidad del uso de barbijos, testeos, aislamiento de los afectados”. Estrategia aplicada desde 2015.
Prudentes los coreanos. Attali afirma que desde 1970 fueron descubiertos más de 1500 agentes infecciosos patógenos, 70 por ciento de origen animal. Cita a la profesora Devi Shridar, titular de la cátedra de salud pública global en la Universidad de Edimburgo, quien señaló en 2018 que desde el punto de vista epidemiológico “la mayor amenaza para la población británica es una persona en China que haya sido infectada por un animal”.
Los coreanos, por su parte, sin casos que señalar en 2019, planifican sus acciones sobre la hipótesis de una familia coreana de regreso de China con una nueva forma de enfermedad infecciosa. Trabajan sobre los diagnósticos, el aislamiento de los infectados, trazabilidad de las personas infectadas.
Cuando los chinos comparten la secuencia del genoma de la covid-19, el 11 de enero de 2020, los coreanos lanzan la fabricación en masa de tests para el coronavirus, aún cuando no tenían casos.
De hecho, dice Attali, desde dos años antes de la actual pandemia, Corea del Sur tomó tres buenas decisiones: fabricar y distribuir barbijos, fabricar kits de test y testear cuando sea necesario, aislar a los que salgan positivos, así como a sus contactos. “Barbijos, testeos, trazabilidad, está todo dicho”, indica.
Plenos poderes
El Korea Center for Disease Control , dirigido por una especialista en epidemiología y medicina preventiva, realiza la coordinación de todas las operaciones sanitarias. Incluso, subraya Attali, se promulgaron leyes que le otorgaban plenos poderes, sobre la policía y la justicia, con el objetivo de recolectar todas las informaciones necesarias. Los datos quedan anónimos.
“Hubo una reconversión de las industrias, para proveer lo esencial y al mismo tiempo establecer un régimen de regulación de la pandemia que no interrumpiera la actividad económica”, explica. Un objetivo ambicioso: reducir el impacto de la peste. Pero para eso hay que tener un Estado preparado, un gobierno decidido, una sociedad dispuesta no sólo a aceptar las medidas excepcionales, sino también a participar de manera activa. De todo eso depende, en última instancia, el éxito o el fracaso de la operación.
La indignación de Attali reside en que para él, la equivocación de Europa es imitar a China antes que a Corea. “Otro error de estos gobiernos --los de Europa-- es entrar en pánico: en lugar de empujar la gente a reinventarse, instalan la idea que hay que esperar para volver a la normalidad... sin considerar los costos que implica mantener lo que ya no funcionaba, y en cuanto al tema de la pandemia, volver a todo lo que ha hecho nacer esa 'economía de la muerte'”.
Ahí es cuando Attali es más filoso: “cuando lo político no puede asegurar el bienestar de sus ciudadanos, cuando no puede garantizar un nivel de vida, ni prometerle uno para sus hijos, y sobre todo cuando no sabe evitar la muerte, darle sentido, o al menos hacerla olvidar, la sociedad que administra, la cultura de la que es garante están en grave peligro”. Para agregar: “muchos dirigentes políticos no tomaron en cuenta que con esta pandemia empieza una muy grave crisis política, social, moral e ideológica, mucho más que una crisis económica”.
Advierte que “esta crisis reveló que nuestro sistema económico y social no estaba preparado para un acontecimiento inmenso, y que sin embargo era previsible. Y que esta pandemia ha sido agravada en extremo, sino provocada, por nuestros modos de vida y nuestro impacto sobre esos ecosistemas”.
Reorientar la economía
Atalli explica que “entonces aparece una evidencia: hay que poner en cuestión muy profundamente nuestros modos de organización, de consumo y de producción. Nuestras sociedades deben reorientar su economía hacia los sectores cuyas producciones nos hacen cruelmente falta, de las que vimos que son vitales. En primer lugar los sectores necesarios para ganar la batalla contra la pandemia. Luego, los sectores que la pandemia reveló como esenciales. Esos sectores juntos son lo que llamo 'la economía de la vida'".
Los identifica en un capítulo llamado Más allá de los mercados: la economía de la vida. Estos sectores “son numerosos: salud, prevención, higiene, deporte, cultura, infraestructura urbana, vivienda, alimentación, agricultura, protección de los territorios”, así como “el funcionamiento de la democracia, la defensa, gestión de la basura, reciclaje, distribución de agua, energía limpia, ecología y protección de la biodiversidad, educación, investigación, el mundo digital, el comercio, la logística, los transportes de mercaderías, los transportes públicos, la información y los medios, los seguros, el ahorro y el crédito”.
Attali señala que estos sectores que él identifica como la economía de la vida representan el 58 por ciento del PIB en Estados Unidos, 56 por ciento en la Unión Europea y 51 por ciento en Japón. Sostiene que deben llegar al 80 por ciento del PIB. Considera necesario “que los hogares gasten una parte más importante de sus recursos para curarse, alimentarse, formarse, cultivarse” y para tener mejores viviendas; “que los empleadores aumenten el salario y el estatus social de los que trabajan en los sectores de la economía de la vida"; "que los bancos, los accionistas y el Estado sostengan en prioridad las empresas, grandes o pequeñas de esos sectores”.
Afirma que “todos los sectores excluidos de la economía de la vida son los peores enemigos del ambiente: automotrices, aviación, química, plástico y muchos más. Con una reconversión encontrarán su lugar en la economía de la vida”, aunque no da demasiados ejemplos de cómo hacerlo. Es una pista que habrá que explorar, analizar, planificar.
¿Cómo llegamos a esto? Attali sostiene que “setenta años de droga ultraliberal han matado toda voluntad y todo medio para que el Estado pueda actuar de modo firme y desear un proyecto. Y pocos años de desarrollo de las tecnologías de vigilancia, del nomadismo y de la precarización permitieron dudar de la necesidad de proteger a la democracia y de la voluntad de desarrollar un proyecto global. La instantaneidad, la precariedad, el egoísmo se convirtieron en regla” (...) “es tiempo de pasar de la economía de sobrevivencia a la economía de la vida. Es tiempo de pasar de una democracia abandónica a una democracia de combate”. Una democracia de combate, buena idea.
* Senador Nacional (M.C.). Mesa Ejecutiva Identidad.

13/04/2021

En entrevista con Eduardo Larriera, profesional de la psicología, expone sobre cómo superar las situaciones complejas con diálogo.

28/10/2020

Aquí va un cuento que transita por su título.

Convicciones, Coraje e Inconsciencia
Estábamos el grupo de amigos ex compañeros de la secundaria conversando. Hacía ya un tiempo que no nos reuníamos recordando anécdotas graciosas de la adolescencia como era habitual en cada encuentro.
Pero ese día, a partir de un comentario que hace Pedro, uno de los muchachos, menciona una palabra que a Juancho le conecta con situaciones pretéritas de su vida y comienza a relatar un par de anécdotas que me resultaron curiosas e interesantes.
Pedro nos contaba de un viaje que hizo al norte de España, Asturias y que había disfrutado mucho de una hermosa caminata que hizo por un desfiladero que parte de Santo Adriano de Tuñón, lugar en que se encuentra una antigua parroquia cuya construcción data del año 1110, que luego fue ampliada varias veces en siglos posteriores. Nos contaba que su construcción guarda un estilo prerrománico, etc.
Juancho, otro de nuestros compañeros, sintió que la palabra Tuñón obró en él como un disparador que le llevó a activar memorias de tiempos jóvenes de su vida, que no tenían nada que ver con la iglesia de San Adriano de Tuñón, pero que le activó un recuerdo de algo que sintió ganas de compartir con nosotros.
Nos dijo que se trataba de una anécdota que hablaba de él; de cierto modo de moverse en el mundo en aquella época de su vida en la que esa historia tuvo lugar.
Valen las asociaciones entonces; Tuñón resultó ser el apellido del Secretario Gremial del Sindicato del Seguro en la época en que Juancho se desempeñaba como Gerente de Personal.

Nos decía Juancho que la anécdota tiene que ver con el coraje necesario para asumir los riesgos que implica tomar una decisión. Luego de un breve silencio, como si hablara consigo mismo manifestó: coraje o inconsciencia?.

Dijo que pensaba que esto de asumir riesgos es algo que nos cuesta porque es como desafiar a los demonios, que hemos sido "educados para el no coraje, para no tomar riesgos": "no te metas, no des la cara, deja que hablen otros, cuídate, etc."

El relato de la situación es el siguiente: se trataba de la primera reunión que tendría Juancho, en su rol de Gerente de Personal con el Sindicato.

Llegan a su despacho entonces Tuñón y un "Guarda espalda", tipo "pata de plomo", hombre alto, corpulento y con un gesto en su cara y mirada de malo.

Juancho les invita a sentarse. Tuñón se sienta y el otro no, se queda de pié detrás de Tuñón, recostado en un mueble y clavaba sus ojos en Juancho con una mirada intimidatoria.

A poco de iniciar la conversación, decía Tuñón que, entre diversos planteos que el Sindicato venía haciendo a la empresa sin tener respuestas satisfactorias, había uno que no podía esperar más, que se trataba de hacer una revisión de las remuneraciones de los compañeros.

Que con la empresa las cosas estaban muy mal y esto venía ocurriendo desde hacía ya mucho tiempo.

Que si no se les daba una respuesta satisfactoria y urgente, decía Tuñón, sacarían a la gente al patio, harían una asamblea y pararían la empresa.

La locación de la empresa era en un edificio antiguo estilo Petit Hotel y el "Patio" era el espacio al que antiguamente entraban los carruajes, lugar que en ese tiempo era utilizado como pequeña playa de estacionamiento para los coches de los cuatro o cinco capos.

Frente a ese planteo a Juancho no se le ocurre mejor idea que decirles que el circo intimidatorio que le estaban montando no le inquietaba, pues se trataba de algo conocido por él, ya que unos años antes él había estado "del otro lado del mostrador".

Les dijo que había sido Secretario de Organización y Cultura del Sindicato de un gremio y que si querían, fueran a tal dirección, que estaba a pocas cuadras, en la avenida Callao, preguntaran por él y que les podrían informar quien era.

Y agregó que con esto les estaba poniendo en sus manos una información que el Director Ejecutivo no tenía, con lo cual ellos podrían hacer lo que quisieran y que luego, seguramente tendrían que conversar con algún otro tipo en lugar de con él.

Les dijo que les proponía que ellos le plantearan lo que necesitaran para que sus afiliados los quisieran y él les diría lo que a su entender sería factible hacer y lo que no, pero que ellos podrían sacar a la gente "al patio" todas las veces que quisieran si les parecía el mejor camino.

Luego de esto el "pata de plomo" se sentó, la conversación continuó muy amablemente y durante los años que estuvo Juancho allí lograron varios acuerdos y tuvieron siempre una relación muy cordial. En ese período nunca sacaron a la gente "al patio".

Nos decía Juancho que él estaba muy consciente del riesgo que tomaba al compartir con Tuñón esa información de sus antecedentes como gremialista, ya que en esa perversa empresa podría haber salido todo mal. Pero salió bien.

Me gustó y me resultó interesante la anécdota de Juacho. Fue una reunión de compañeros de la secundaria diferente y recuerdo esta historia porque me llevó a reflexionar y darme cuenta de los diferentes modos en que podemos usar la cuota de poder con que contamos.

También pensé mucho sobre la diferencia entre el coraje y la inconsciencia, pues ambas nos pueden llevar a tomar decisiones con diferentes consecuencias.

En algún pasaje de su relato Juancho nos dijo que el coraje nos permite analizar y medir los riesgos que tomamos y la inconsciencia en cambio, nos puede llevar a pasar a la acción impulsivamente y caer en situaciones de riesgo no calculado.

Recordando y repasando una y otra vez la narración de lo ocurrido, la verdad es que no me doy cuenta si en el caso de Juancho hubo más de coraje? o de inconsciencia?.

Él disfrutaba al avanzar en el relato. Mostraba y reconocía que en este modo de encarar y resolver esta y otras situaciones de su vida encontraba un hilo conductor que le producía satisfacción.
La pregunta que nos hacíamos al escucharlo era, cómo podía jugar con estas antípodas, hacerlo de un modo original y ver que hasta le producía placer?.
Evidentemente su proceso asociativo esa noche lo llevó a caminar por otros tramos de su vida profesional y nos contó que en una época anterior había trabajado durante varios años para una empresa automotriz. Había sido Capacitador y Consultor en el área de Manufactura.
Mantenía reuniones, coordinaba cursos y talleres, realizaba sesiones de consultoría con todos los niveles de la planta industrial, desde el Director de Fábrica, los Gerentes, los Superintendentes, Encargados, Capataces y Operarios.
Evidentemente Juancho no es una persona simple, más bien diría que es un tipo complejo. Compartió con nosotros algunas preguntas que se hacía a sí mismo en aquella época. Se preguntaba por ejemplo, para qué lo contrataban sus empresas clientes?.
Supuestamente para lograr mejoras en la productividad; y qué hacía él?, decía con emoción y cierto orgullo que para él en ese tiempo sentía que había logrado el "sueño del pibe".
Le pagaban para que él pudiera ayudar a la gente a ampliar su visión, consecuentemente estar mejor, sentirse bien, atender su salud y la de sus familias, armar sus proyectos vitales, cuidarse a sí mismo y a los suyos.
Nos decía que su convicción era y seguía siendo, que lo que es bueno para cada una de las personas también terminará siendo bueno para las empresas, ya que partía de la premisa de que las Organizaciones siempre funcionan mejor si la gente se siente bien.
Decía que esto era lo que le daba sentido a su trabajo.
Relató, entre otras cosas, una escena de un día en que iba caminando por un largo pasillo en la zona de oficinas y ve que a lo lejos venía un Operario. Al acercarse podía reconocerlo como alguien con quien alguna vez había estado en contacto.
Cuando ya estaban por cruzarse, el Operario le dice: "vos sos Juancho, no?; sí le respondió él. Siempre me acuerdo de algo que nos dijiste y me quedó marcado: "El cuerpo siempre avisa y nunca miente".
Nos contaba con un sentimiento de satisfacción que la empresa automotriz le pagaba para que él pudiera trabajar sobre estos temas de la vida, de la salud, la prevención, en fin, ayudando a que la gente se cuidara, ganara protagonismo en sus vidas y se sintiera bien.
Sentía que era legítimo hacer lo que hacía y aún cuando reconocía cierta veta transgresora, nos decía que para él era importante tener claro en qué punto estaban los límites que le marcaban si lo que hacía estaba reñido o no con sus propios valores y cuando, que se trataba de hacer las cosas de un modo diferente y mejor de lo rutinariamente establecido.
Agregó que siempre para poder hacer contribuciones creativas hay que poder desafiar y transgredir cierto orden establecido.
Qué tipo!, esta faceta no se la conocíamos. Pero luego, ya en otro momento, fuera de la reunión de amigos, haciendo una mirada retrospectiva yo podía reconocer que algo de esto había sido una constante en su vida.
Decía Juancho que este recuerdo le surgió espontánea y curiosamente en este encuentro por el disparador de la palabra Tuñón, que lo conectó con la primera anécdota relatada y luego tuvo asociaciones que lo llevaron por otros caminos placenteros de su experiencia, que han formado parte de su vida y que lo conectan con cosas que pudo hacer con gran satisfacción.
Recuerdo este encuentro de amigos como uno diferente a los que habían sido otros anteriores, en los que los temas de conversación giraban de un modo predominante sobre los recuerdos de las travesuras realizadas en nuestra adolescente vida de estudiantes de la secundaria.
En este caso Juancho puso "sus tripas" en estos relatos vívidos de su experiencia de vida profesional y compartió con nosotros las huellas que fue dejando en su camino por el mundo del trabajo y las que su trayectoria había dejado en él.
Eduardo Larriera
28 10 2020

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Buenos Aires
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