08/04/2026
Los trastornos de la conducta alimentaria no siempre se ven en gestos extremos.
Muchas veces se sostienen en micro conductas que pasan desapercibidas, se naturalizan o incluso se confunden con “hábitos”.
Pequeñas reglas.
Rituales silenciosos.
Pensamientos constantes.
Estrategias que desde afuera parecen mínimas… pero que por dentro ocupan muchísimo espacio.
Y justamente porque no siempre se notan, muchas personas siguen sufriendo sin recibir ayuda a tiempo.
No hace falta “verse grave” para que algo esté doliendo.
Cuando la comida, el cuerpo o el control empiezan a ocupar demasiado lugar, también es importante prestar atención.
Lo que no siempre se ve, igual merece cuidado.