13/03/2026
🧠Hay experiencias que la mente logra dejar atrás.
Podemos entender lo que pasó, explicarlo, incluso contar la historia sin que se nos quiebre la voz. Y desde afuera parecería que ya está resuelto.
Pero el cuerpo funciona de otra manera.
El sistema nervioso no archiva las experiencias como un relato ordenado. Registra sensaciones: tensión, alerta, miedo, inseguridad. Y cuando algo en el presente se parece, aunque sea un poco, a aquello que una vez fue doloroso, el cuerpo puede reaccionar antes de que la mente llegue a explicarlo.Por eso muchas personas se sorprenden con sus propias reacciones.
🫂Si ya lo superé, ¿por qué sigo sintiendo esto?
Muchas veces no es que no lo hayas trabajado.
Es que el cuerpo necesita tiempo, seguridad y nuevas experiencias para aprender algo distinto.
Sanar no siempre es olvidar.A veces es algo más silencioso:
que el cuerpo pueda, finalmente, dejar de vivir como si aquello siguiera pasando.
— Lic. Ana Luz Fessia M.P.A 11848
Contenido psicoeducativo. No reemplaza consulta profesional.