08/04/2026
Hay una incomodidad muy particular cuando las cosas no salen como esperabas.
No siempre es tristeza clara.
A veces es más sutil.
Es la sensación de que algo no encaja
con la historia que ya habías armado en tu cabeza.
Desde lo psicológico, esto tiene bastante sentido.
Nuestra mente no solo responde a lo que pasa,
también trabaja anticipando, imaginando, proyectando escenarios.
Y eso no es un problema en sí mismo.
Es una forma de organizarnos frente a la incertidumbre.
El conflicto aparece cuando nos aferramos demasiado a esas ideas.
Porque entonces, cuando la realidad no coincide,
no solo procesamos lo que ocurrió…
también tenemos que soltar
lo que creíamos que iba a pasar.
Y eso también duele.
Muchas veces más de lo que pensamos.
Por eso, no todo mal resultado es un error propio.
A veces es simplemente un encuentro con los límites reales del control.
Entender esto no elimina la frustración,
pero sí puede cambiar la forma en que te tratás cuando algo no sale como esperabas.
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Si esto te hizo sentido, guardalo.
Lic. Ana Luz Fessia M.P.A 11848
Contenido psicoeducativo. No reemplaza la consulta con un profesional de la salud mental.