12/05/2021
Palabra tan singular y fácil de pronunciar, si supieran lo que realmente encierra
No habría porque declarar.
A ti, que con tus palabras de aliento y tú sola presencia, haces brillar esos pasillos que solo están llenos de desesperanza y vació.
A ti, que cada día te levantas para servir y enaltecer el ánimo de los decaídos haciendo que su vida se irradie.
A ti, que haces que las lagrimas y la desesperanza se desvanezcan y que la sonrisa de los demás aparezca y les de consuelo.
A ti, que sin exigir nada a cambio; velas del decaído, desamparado, del triste,
del exasperado, de la vida misma, en toda su infinita inmensidad.
A ti, que te preparas cada día, y olvidando tus dificultades, sigues sin importar que el futuro sea inoportuno e incierto.
A ti, que eres capaz de seguir más allá de cualquier adversidad, y aunque el miedo te invada; logras trascender en la vida.
A ti, que con esa sencillez y tus palabras de aliento; cada día curas heridas creadas por el tiempo.
A ti, que demuestras a los demás la existencia misma, y manifiestas que la vida de los seres humanos no es algo vital, si no que esta basada en el crecimiento físico y espiritual.
A ti, que eres un ser infinito favorecida por dios; para dar a los demás lo que no pueden encontrar y que eres capaz de dar.
A ti, que solo al verte, se logra percibir esa esencia y que no cualquiera la puede concebir, que pasando el tiempo; siempre estas disponible para cuidar y defender .
A ti, que te preocupas por el ser olvidado y lo haces sentir humano, recordando que la vida no tiene horizontes; enseñando que la dicha está en uno mismo.
A ti, que me recuerdas tu historia llena de vicisitudes, que llenan de regocijo mi corazón, enorgulleciéndome de ser lo que tú siempre fuiste.
A ti, que nadie te puede comparar, que ahora puedo reconocer que eres única y especial, dando gracias al cielo por haber hallado esa satisfacción en mi vida que creaste desde antes de que tuviera noción de tu existencia.
A ti, siendo ese elemento importante en la vida, teniendo ese espíritu emprendedor, que sigues siendo esa esencia, que sigues siendo esa calidez, demostrándolo con tu sola presencia.
A ti, enfermera que solo puedo decirte: ¡gracias!, ¡gracias!, ¡gracias!, por ser la persona que tanto fue esperada y anhelada y que sin ti la vida seria vana.
A ti, solo a ti, que fuiste, eres y siempre serás; la dulce melodía que en la vida hace sonar.
Dedicado a todas aquellas enfermeras(os) que hacen de su profesión; su vida.
Autor: Linda Rubí Macedo Flores