03/11/2020
Les quiero contar sobre cómo me volví Dermatologa 😳
😬 Tengo que confesarles que durante el cursado de Dermato, que es una materia de 4to año de la carrera de medicina, NUNCA imaginé que iba a terminar dedicándome a esto. Me daba impresión ver algunas heridas, porque no se pueden imaginar (y mejor que no!) las cosas que vemos.
✨ Pero eso fue cambiando... cuando me recibí de Médica en el 2001, empecé con la especialidad de Medicina Interna y aprendí mucho de los pacientes complejos… y lo que me gustó de dermatología es que era una especialidad que es muy difícil.
Interpretar las lesiones elementales es un bache en medicina. Cuando estudiamos vemos el 5% de la materia en la facu y sólo abordas las cosas más comunes.
🤓 Se trata del órgano más grande del cuerpo y hay un montón de manifestaciones de enfermedades neurológicas, endocrinológicas, autoinmunes y otras muy diversas que siempre tienen alguna manifestación en la piel, es por eso que me resultó muy interesante.
Así como dicen que los ojos son el espejo del alma, la piel es el espejo de lo que pasa internamente.
💞 En el 2010 me recibí de Dermatóloga y comencé sentir la satisfacción de acompañar a un paciente en un tratamiento, a entender que ningún paciente es igual a otro y que cada tratamiento tiene que ser personalizado. En dermatología se presentan desafíos constantes, hay que tener mucha paciencia, pero todo lo vale, ya que los resultados pueden ayudar a los pacientes a sentirse mejor y realmente mejorar su calidad de vida.