03/10/2016
El amor es la respuesta primordial. No es una abstracción, sino una energía real, o una gama de energías, que tú mismo puedes crear y conservar dentro de tu ser. Se trata simplemente de amar. El amor hace que el miedo se desvanezca. No puedes sentir ningún temor si sientes amor. Como todo es energía y el amor abarca todas las energías todo es amor.
Cuando amas y no tienes miedo, eres capaz de perdonar. Puedes perdonar a los demás y también perdonarte a ti mismo. Así empiezas a ver las cosas desde la perspectiva apropiada. El sentimiento de culpabilidad y la rabia son reflejos del mismo temor y la culpa es una rabia sutil que diriges hacia dentro. Perdonando disuelves la culpa y la ira que son sentimientos innecesarios, emociones nocivas. Perdona. Es un acto de amor.
El orgullo es un obstáculo para el perdón, una manifestación del ego, que es el yo falso y transitorio. Tú no eres tu cuerpo, tu cerebro, ni tu ego. Eres más poderoso que todos ellos. Necesitas que tu ego sobreviva en el mundo tridimensional, pero sólo la parte que procesa información. El resto, el orgullo, la arrogancia, la desconfianza, el miedo, son sentimientos totalmente innecesarios. Estos aspectos del ego te alejan de la sabiduría, de la felicidad y de tu Ser. Haz de trascender el ego y encontrar tu verdadero yo, que es permanente, la parte más profunda de ti, tu parte sabia, llena de amor, la que te proporciona confianza y te da felicidad.
El intelecto es más importante en el mundo tridimensional, pero la intuición lo es aún más.
Ansias la ilusión de la seguridad en lugar de ansiar la seguridad de la sabiduría y el amor. Anhelas ser aceptado cuando, en realidad nunca podes ser rechazado. El ego crea espejismos y encubre la verdad. Debes disolverlo y dejar que la verdad salga la luz.
Puede hacerse una terapia para el yo. Comprender forma parte de ella. El amor es la terapia fundamental. Los terapeutas, los maestros y los gurús pueden ayudarte pero sólo durante un tiempo limitado. El camino verdadero es la introspección y tarde o temprano deberás recorrerlo sin la ayuda de nadie. Aunque en realidad, nunca estás solo.
Cuando sea necesario, mide el tiempo, pero hazlo en las acciones aprendidas y no en minutos horas o días. Puede curarte en cinco minutos si alcanzas el nivel de entendimiento adecuado o puede tardar 50 años. Da lo mismo.
Los pensamientos crean la ilusión de la división y la diferencia. El ego la perpetúa y ésta ilusión conduce al miedo, la angustia y un profundo sufrimiento, que a su vez, producen rabia y violencia. Cuándo puede haber paz en el mundo cuando predominan estas caóticas emociones? Hay que desenmarañarlas, volver al origen del problema, a los pensamientos, a los viejos pensamientos. Dejar de preocuparse y emplear nuestra sabiduría intuitiva para sentir el amor otra vez. Meditar. Ser conscientes de que todo está entrelazado y relacionado entre sí. Concentrarnos en la unidad, no en las diferencias. Fijarnos en nuestro yo verdadero.
La meditación y la visualización nos ayudaran a detener el caudal de nuestros pensamientos y a empezar nuestro viaje de regreso al pasado. Así se producirá la curación, empezaras a usar la nueva mente. La sabiduría crecerá, entonces habrá paz.
La relación que mantienes contigo mismo es similar a la que mantienes con los demás. Has vivido en muchas épocas y en distintos cuerpos. Por consiguiente, pregúntale a tu yo actual por qué tiene tanto miedo. Por qué te asusta correr riesgos razonables? Acaso te preocupa tu reputación o lo que los demás piensen de ti? Estos miedos te condicionan desde la infancia o incluso antes.
Hazte estas preguntas, qué tengo que perder? Qué es lo peor que puede ocurrir? Quiero vivir el resto de mi vida en estas condiciones? Comparado con la muerte, esto es tan arriesgado?
En tu evolución no tengas miedo de encolerizar a otras personas. La cólera solo es manifestación de su inseguridad. El hecho de tener miedo de su ira puede frenar tu progreso. La rabia sería algo simplemente estúpido si no generara tanto sufrimiento. Transfórmala en amor y perdón.
No permitas que la depresión o la angustia obstaculicen tu desarrollo. Cuando te deprimes, pierdes la perspectiva, olvidas y das las cosas por sentado. Agudiza tu atención. Recapacita sobre tus valores. Recuerda que es lo que no debes dar por hecho. Cambia tu punto de vista y no olvides lo que es importante y lo que no lo es. Evita caer en la rutina. No pierdas la esperanza.
Cuando te angustias, te sientes perdido dentro del ego, sin límites que te protejan. Se despierta en ti un vago recuerdo de falta de amor, una herida en tu amor propio, una pérdida de paciencia y de serenidad. Recuerda que nunca estas solo.
Ten el valor de correr riesgos, eres inmortal. Nadie puede hacerte daño.
Canalizaciones de Brian Weiss
Imágen de Trasvorder