29/08/2018
Algunas personas tienen miedo a enfrentar el fracaso de la relación, otras a la responsabilidad de los hijos, a no ser capaces económicamente de salir adelante, en fin podríamos enumerar una larga lista y quizás resumirla en uno solo, "Miedo al abandono".
El miedo a ser abandonado/a es una condición humana. Es un proceso que se vive muy temprano en la infancia, cuando somos seres dependientes y con grandes necesidades de la presencia de los adultos, principalmente la madre, si esta desparece por algún tiempo, caemos en pánico y nos sentimos abandonados
En la infancia es un temor entendible, porque nuestra supervivencia depende de ese otro, una niña/o pequeña es capaz de diseñar muchas estrategias para sobrevivir gracias a los cuidados y atención del adulto.
Pero resulta que pasa el tiempo y en la actualidad tengo veinte, treinta, cuarenta o cincuenta años y sigo viviendo con un gran miedo a ser abandonado/a, no actualice mi estrategia por más que mi vida no dependa de esa persona.
Entonces, para que no me abandones soy capaz de hacer lo que sea, para que no te vayas, para que permanezcas conmigo, para que siempre me necesites...
¡¡Estoy dispuesta a hacer, decir y vivir como tu quieras, pero por favor, no te muevas de mi lado!!
O por el contrario justamente por esté miedo al abandono me adelanto y abandono yo primero.
En el primer caso, caemos en una serie de estrategias de manipulación, por supuesto, de manera inconsciente, que se traduce en conductas como:
- Cedo mis necesidades para que te des cuenta de lo importante que eres para mí. Al necesitarme no me vas a abandonar.
- Estoy dispuesta/o a darte el gusto en todos tus caprichos, pero quédate junto a mí toda la vida.
- Prefiero no decirte lo que me molesta, me irrita, me enoja o me asusta así siempre querrás tener presencia en mi vida.
- Te chantajeo con todo lo que te doy y te llevo un recuento, para que veas que la cuenta de lo que me debes es muy grande, así no podrás irte, la deuda es demasiado grande.
Evidentemente para que exista una manipulación de esta naturaleza se necesitan dos y para llegar a estas situaciones, también.
¿Cómo crees que se puede superar este tipo de miedo que pareciera no tener razón de ser?
El temor a la soledad y el abandono distorsiona las relaciones, de tal manera que con frecuencia las personas no saben si actúan por amor o por miedo.
Todos esperamos que nuestra pareja sea relativamente estable y fiel.
Anhelar una vida de pareja estable no implica apego, pero volverse obsesivo ante la posibilidad de una ruptura o engaño si.
Nadie puede forzar el amor del otro, tampoco podemos esperar años y años... Llegado el momento, aceptar y transitar un proceso de duelo es lo deseable.
Y si queremos construir una relacion saludable la clave será enfrentar estos miedos y en lugar de poner el foco de atención en nuestra pareja y su abandono, comenzar a atendernos a nosotros mismos, porque el primer abandono es el que nos hemos hecho a nosotros.
Pese a todos los temores y miedos, necesitamos estar atentos a nuestra SANACIÓN.
Dejar de vivir como víctimas y hacernos RESPONSABLES.
Después de un tiempo llega la calma, la paz, la tranquilidad y las ganas de reiniciar una nueva relación.
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