05/05/2020
# TRABAJAR EN CASA ¿CÓMO LO LLEVAMOS?
Actualmente el trabajo nos encuentra en casa, fuera de nuestro “lugar” habitual.
A partir de la situación del confinamiento obligatorio, hemos visto modificada nuestra modalidad laboral y nuestros horarios. Pero ¿Qué función cumplía para cada uno de nosotros el hecho de “salir” a trabajar?
¿Se trataba sólo de cumplir una jornada laboral en un lugar determinado? ¿Nos permitía posicionarnos socialmente? ¿Nos hacía sentir valiosos? ¿Nos permitía encontrarnos con otros para disipar cierta cuota de soledad?
Desde la expansión planetaria de una enfermedad viral en corto tiempo, nos vimos obligados a “quedarnos en casa”. Hace aproximadamente 50 días comenzamos a en casa, con todo lo que esto conlleva. Algunos lo viven como nuevo desafío, otros como medio para nuevos aprendizajes, otros como sinónimo de estar en familia y bienestar, y otros como una situación de ansiedad que se suma al sentimiento de vulnerabilidad ante la posibilidad de enfermar. El tele-trabajo o trabajo virtual vino a mostrar una nueva forma de estar, una nueva modalidad de conexión con el mundo laboral que se acopla a la vida familiar.
La necesidad de trabajar desde cada se presentó de manera disruptiva, sin previo aviso, sin posibilidad de elección, sin oportunidad de preparación. Muchos de nosotros nos vimos forzados a integrar el trabajo como una tarea más entre tantas que exige la organización familiar. Por otro lado, para muchos el trabajo en casa ha implicado grandes aprendizajes vinculados al uso de la tecnología en un corto periodo de tiempo; aprendizajes necesarios para seguir trabajando.
El tele-trabajo o trabajo virtual, al que algunos recién estamos conociendo, trae consigo otras características. Fagocita las realidades conocidas y agobia a los habitantes de la casa. El horario de trabajo se amolda a la realidad del hogar o la dinámica familiar se amolda a los horarios de trabajo.
Es probable que el “tener” que adaptarnos a estar nueva forma de estar nos permita pensarnos desde otra perspectiva. ¿Cómo nos impacta esta realidad laboral tan lejos de la conocida? ¿Que sentimos ante este imperativo de “trabajar en casa”?
Algunos padecen sensación de agobio, dificultad para conciliar el sueño, pérdida de límites entre el espacio laboral y el familiar, auto-exigencia ante el imperativo de cumplir responsablemente, hiper-actividad laboral, cansancio extremo, mayor ansiedad por el hecho de tener que conciliar diferentes funciones a realizar: limpieza de la casa, escuela en casa, cuidado y entretenimiento de los hijos, etc. Lidiamos con la incertidumbre del futuro y el temor a perder lo ya establecido y conocido. Lidiamos con las angustias propias y ajenas.
Cada uno de nosotros puede estar atravesando diversas emociones que resultan en un colapso de la capacidad de auto- contención. La armonía emocional se ve socavada, dificultando la relación de convivencia con otros y con nosotros mismos.
¿Qué podemos hacer? El hecho de darnos un momento para registrar nuestros estados anímicos nos permite ser más conscientes de lo que nos pasa. Poder pensar y reflexionar acerca de lo que nos genera esta nueva modalidad laboral, familiar y social en la que nos vemos inmersos, nos permitirá identificar estrategias de cuidado propio y de regulación de nuestras emociones, generando la posibilidad de poner límites a las exigencias propias y ajenas.
Fiba - Centro Privado de Psicoterapia -