22/12/2025
Estuvo 8 años en coma.
No podía moverse.
No podía hablar.
No podía pedir ayuda. Pero estaba ahí.
Escuchaba todo. Veía todo. Sentía todo.
Esta entrevista en WORLDCAST, conducida por Pedro Buerbaum, habla del poder brutal de la imaginación, del efecto placebo, de la mente como último refugio… y como motor.
Jennifer Vázquez vivió uno de los pocos casos documentados de síndrome del enclaustramiento: atrapada dentro de su propio cuerpo, con la mente completamente despierta.
Para subir sus pulsaciones, no podía tensar músculos ni alterar la respiración.
Lo hacía con la mente.
Se imaginaba corriendo, subiendo escaleras… y su corazón respondía.
Tenía hambre. Deseaba un postre. Un helado. Agua.
Al principio la frustración era inmensa.
Después, eligió algo distinto: imaginar.
Imaginaba el lugar.
El aroma.
La textura.
El sabor exacto.
Y su cuerpo lo vivía.
Mientras la bañaban en la cama, ella se bañaba en su mente.
Elegía la temperatura del agua.
Sentía el agua en la espalda.
Se vestía, salía, caminaba, llegaba, comía.
Todo mental. Todo real para su sistema nervioso.
Después de escucharla, una pregunta queda flotando:
Si la mente puede sostenerte cuando el cuerpo no responde…qué podría hacer cuando sí lo hace?