23/03/2026
Hay momentos donde sentís que todo se te cae.
Que la vida no te está sosteniendo… que estás solo en la que te tocó.
Y no es que no haya sostén.
Es que muchas veces no lo estás pudiendo ver.
Porque el sostén no siempre llega como esperás.
Llega como personas.
Como situaciones.
Como incomodidades que te ordenan.
Si hoy sentís que la vida no te está sosteniendo, mirá esto:
– ¿Quién estuvo cuando lo necesitabas, aunque no haya sido perfecto?
– ¿Qué situación incómoda te está empujando a moverte?
– ¿Qué parte de tu vida se está cayendo… porque ya no tenía sentido sostenerla?
Ahí está el sostén.
No en la comodidad.
En lo que te está reordenando.
A veces es una familia.
A veces un hermano.
A veces alguien que aparece justo cuando más lo requerías.
Y otras veces… es la vida sacándote lo que ya no va.
La vida no te suelta.
Pero tampoco te adormece.
Te incomoda para que crezcas y te sostiene para que no te rompas en el proceso.
Si mientras leías esto pensaste en alguien que fue sostén en tu vida o en alguien que hoy está pasando un momento difícil mandale este post.
A veces un mensaje llega justo cuando más se lo requiere.