24/04/2026
Cuando un niño se desborda, no necesita que lo corrijan…
necesita que lo acompañen.
Las emociones intensas no son “mal comportamiento”,
son formas de expresar lo que aún no pueden poner en palabras.
Enseñar a regular no es exigir calma,
es ofrecer herramientas, sostén y presencia.
Respirar juntos, crear espacios seguros, jugar, sostener rutinas…
todo eso también es acompañar.
Porque antes de aprender a calmarse solos,
necesitan que alguien los ayude a hacerlo.