15/12/2018
La medicina Tibetana es una de las medicinas más antiguas, la cual ha sido influenciada por la Ayurveda de la India, la medicina tradicional China, como así también de los Persas, integrando estos conocimientos a su particular filosofía médica.
El concepto de salud/enfermedad se centra en el equilibrio, armonía y regulación de los humores, energías física y sus funciones de excreción. Para los Tibetanos las causas de la enfermedad pueden ser de índole espiritual (las llamadas enfermedades Karmicas), las cuales afectan a largo plazo, y aquellas que tienen su origen en la vida presente, de corto plazo. Sobre estas ultimas se consideraba que tienen cuatro tipos de causas posibles: referentes a cambios estacionales, espíritus malignos, venenos y hábitos y comportamientos malsanos.
Para los Tibetanos la columna vertebral era el lugar predilecto en donde se manifestaban aquellas disfunciones espirituales, de humores o físicas en el organismo. La columna como eje medular desde el S.N.C (sistema nervioso central) al S.N.P. (sistema nervioso periférico), como así también canal de los principales centros de energía, que irradian desde allí al resto del cuerpo. Tanto desde la mirada orgánica como de la metafísica, la columna vertebral es canal de circulación y distribución, y si la misma se encuentra obstruida se vera afectada no solo la zona en si sino aquel sector al cual va dirigido dicho canal.
Desde el punto de vista del S.N.P sabemos que el mismo baja a lo largo de toda la columna (mas precisamente por el canal medular de las vertebras), desde las primeras vertebras cervicales hasta la zona del ciatico. A lo largo de su recorrido, por cada una de las vertebras, salen nervios que se irán ramificando para inervar, nutrir, los diversos tejidos del cuerpo (ya sea órgano, musculo, piel…). Por esta misma vía refleja los órganos comunican su estado de salud, siendo así un sistema donde la comunicación va y viene (aferente y eferente). Cuando algo irrumpe dicha comunicación se afectara un nervio determinado y su zona de destino correspondiente, ya sea la piel (dermatoma), del musculo (miotoma) o de los órganos (vicerotomas). Los Tibetanos trataban los diferentes problemas físicos desde el re-alineamiento de los segmentos vertebrales, dado que dichos desplazamientos y/o rotaciones afectaban la fluidez del sistema, no obstante desde allí trataban la dolencias de todo el cuerpo. Desde este fundamento es que el Alineamiento Vertebral Tibetano sustenta su técnica para el tratamiento de tales malestares.