21/01/2025
Quiero compartirte lo que viene siendo, hasta el momento, el viaje más profundo y revelador de mi vida, no solo como mujer sino también como profesora de yoga y meditación.
Este viaje es la gestación de mi beba, en la que estoy transitando el séptimo mes de embarazo, etapa sagrada en mi vida en la que día tras día me sumerjo en la práctica de Ssvadhyaya, el autoestudio, de maneras que nunca imaginé.
Cada vez que me dispongo a meditar, percibo la vida creciendo en mí, y con cada respiración consciente comprendo que la conexión con mi bebé en el útero no solo es física, sino que interactuamos desde lo emocional y espiritual, abriendo nuevas puertas hacia mi interior.
Decidí soltar el control y permitirme explorar mis pensamientos y emociones con plena presencia. Observando mis miedos sobre la maternidad, las expectativas propias y de los demás, también me propuse dejar espacio a la duda y sentir que trae tras de sí... Medité sobre qué significa, para mí, ser madre y la responsabilidad que eso conlleva, no solo de cuidar a otro ser, sino de ser un modelo a seguir. Esta reflexión me llevó a una comprensión más profunda de mí misma, y comencé a reconocer las partes de mí que estaban alineadas con mi esencia auténtica y aquellas que necesitaban ser transformadas.
A través de este autoestudio, me di cuenta de que ser madre no significaba perder mi identidad, sino abrazarla de una manera más profunda. Comencé a liberar patrones de comportamiento que ya no me sirven, y lo que me lleva a ser más coherente con mis valores y creencias. Cada práctica de yoga, de meditación, cada vez que freno a respirar de manera consciente, es un momento sagrado de conexión, ya no solo con mi ser, sino que también con la pequeña vida que crece dentro de mí.
La práctica de Svadhyaya me guía a través de cada semana de mi embarazo, transformando cada pequeña incomodidad y cada momento de alegría en una oportunidad para continuar aprendiendo sobre mí misma y la vida. En esos momentos de conexión con mi bebé, comprendo que la auténtica experiencia de la gestación es también un viaje hacia la autocomprensión y la aceptación.