17/01/2026
Hoy descubrí en mí el patrón del autoengaño.
En mi práctica habitual frente al mar, un lado oculto y guardado de mi guerrera se reveló.
Cuando empecé a tambalear y sentir que me caía, ya casi lista a abandonar el intento, una fuerza nueva y contundente que salió de adentro tomó el mando, me equilibró y me sostuvo bien plantada sobre una pierna.
Y esto? Qué pasó? Dónde estaba esa “reserva” de fuerza, voluntad y armonía?
Vi con claridad cómo mi intento inicial tenía un alto margen de displicencia y falta de compromiso. Como que, por alguna razón, no daba todo de mí de entrada. Como si debía salirme bien sin demasiadas vueltas ni esfuerzos.
Pero NO! Me agarré infraganti. Pretendiendo ante mí misma que las cosas me salen así, tan natural y perfectas que no presentan error ni ameritan corrección, que puedo estar a medias, una pierna en cada lado por las dudas, sin entregarme de lleno a lo que estoy haciendo, sin comprometerme con toda mi consciencia. Haciendo como que no me importa tanto si sale o no como lo quiero, confundiendo fluir con la vida con no aplicar mi voluntad. Por miedo a equivocarme o errar me estoy guardando una fuerza poderosa para usar como comodín.
Por qué no uso esa concentración, disposición y dedicación desde el inicio?
Esa es la pregunta clave que me desnudó ante mí misma y me reveló la mentira.
La mentira de creer que no puedo fallar esconde justamente, un tremendo miedo a fallar. Como si no supiera ya que fallar y errar es virtuoso cuando se aplica consciencia y reflexión porque es el método científico de conocer.
Voy a menos o no doy todo de lleno porque tengo miedo a que, dándolo todo tampoco pueda. Y así, me sienta derribada por la vida…
Entonces, por orgullo me derribo a mi misma antes que la vida me derribe. Suena fuerte pero lo siento tan revelador y liberador que necesito gritarlo a los cuatro vientos, porque estos mecanismos del ego son parte de la naturaleza humana, están en mi y también en muchos otros.
Así pues, los comparto para que hagan eco en quién sea.
Compartida la vida es más fácil.
Namaste 🙏