10/04/2026
IMPORTANTE – COMUNICADO A LAS AUTORIDADES PROVINCIALES Y NACIONALES
Al día de la fecha, 10 de abril de 2026, ponemos en conocimiento de las autoridades responsables —tanto a nivel provincial como nacional— la grave situación que atraviesa el sistema de salud en nuestra región.
La principal obra social de la provincia no ha cancelado las prestaciones brindadas a sus afiliados correspondientes al mes de diciembre de 2025, encontrándose ampliamente vencidos los plazos establecidos en el convenio vigente, que fija un término de pago de 90 días. En este contexto, no solo se adeuda dicho período, sino que en el presente mes de abril deberían estarse abonando las prestaciones correspondientes a enero de 2026.
Este incumplimiento sostenido ha generado un profundo desequilibrio financiero en nuestra institución, impidiendo afrontar en tiempo y forma el pago de los salarios del personal correspondientes al mes de marzo. Cabe destacar que, ante el primer mes de atraso, la clínica pudo responder utilizando recursos propios; sin embargo, la prolongación de esta situación hace hoy materialmente imposible continuar sosteniéndola.
A esta problemática se suma que la principal obra social nacional, el PAMI, abona prestaciones con valores marcadamente desactualizados, que no alcanzan a cubrir los costos reales de los servicios brindados, profundizando aún más el desfinanciamiento del sistema.
Es fundamental que las autoridades comprendan que el sistema de salud no es un sistema más. Se trata de un servicio crítico y esencial, cuyo funcionamiento impacta de manera directa e inmediata en la vida de las personas. Sin salud, no hay educación, no hay trabajo, no hay desarrollo posible.
Cada atraso en los pagos no es una cuestión administrativa: se traduce en menor capacidad operativa, dificultades para sostener equipos de trabajo, limitaciones en la atención y deterioro progresivo del servicio. Este proceso no es teórico: ya está ocurriendo.
Las instituciones de salud han sostenido durante meses este esquema, absorbiendo aumentos de costos, financiando prestaciones y garantizando la atención de la comunidad. Hoy ese esfuerzo ha llegado a su límite.
Asimismo, se advierte un fenómeno creciente y preocupante: la pérdida de profesionales de la salud, especialmente especialistas, que ante la falta de condiciones adecuadas migran hacia otras jurisdicciones o abandonan el sistema. Esta situación compromete aún más la capacidad de respuesta presente y futura.
El sostenimiento del sistema de salud es una responsabilidad indelegable del Estado, tanto provincial como nacional. No se puede exigir calidad, cobertura y disponibilidad permanente sin garantizar un financiamiento adecuado y oportuno.
Por todo lo expuesto, solicitamos con carácter urgente la regularización de los pagos adeudados y la revisión integral de los valores prestacionales, a fin de evitar un deterioro aún mayor del sistema.