30/08/2021
“EL JUEGO COMO BASE DEL COMPORTAMIENTO”
Las investigaciones demuestran que se puede aprender a través del juego y de esta manera, incrementar el desarrollo de habilidades tales como el pensamiento crítico, la resolución de problemas, la comunicación, la imaginación y por ende la creatividad. El hacer cotidiano presenta desafíos constantes que nos incitan a resolver situaciones nuevas y desconocidas. Aprender a través del juego, en especial en el nivel inicial, nos permite originar y crear ideas innovadoras. El docente tiene la posibilidad de actuar como un facilitador del aprendizaje, al promover los criterios a tomar en cuenta para acceder al conocimiento e interpretarlo y, de esta manera, prepararse para poder aplicarlo. En los primeros tramos de la vida estos mecanismos son claves para favorecer el neurodesarrollo y la adquisición de las funciones cognitivas básicas basadas en la generación de conexiones y circuitos neuronales en la corteza prefrontal responsable de las capacidades ejecutivas, que a su vez regulan y modulan el resto de las funciones cerebrales. Con ello, los niños acrecientan la posibilidad de resolver, tomar decisiones y planificar. La corteza prefrontal o lóbulo ejecutivo es donde se desarrollan las funciones cognitivas, tan importantes como el pensamiento y el lenguaje, por lo cual el juego no solo ayuda a adquirir dichas habilidades, sino también las sociales. En conclusión, el potencial que brinda es primordial para el funcionamiento del cerebro y el vínculo que se establece entre experiencia y conocimiento, que constituye la base del comportamiento.
Mario Alberto Vestfrid. Autor del libro “Dialogando con la mente – Una visión desde la neurociencia”.
Presidente de FUNDANYCC.