26/03/2022
El pasado 24 de Marzo se celebro el día internacional contra la tuberculosis, enfermedad conocida principalmente por sus efectos pulmonares y respiratorios, pero lo que muchos no saben es que puede afectar otras partes del cuerpo.
La tuberculosis en una infección bacteriana causada por la Mycobacterium tuberculosis conocida popularmente como el bacilo de koch en honor a su descubridor y se contagia a travez del aire cuando uno tose, canta, estornuda o habla.
Las causas sociales como los ambientes de pobreza, la vida insalubre, el hacinamiento o la desnutrición aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad y presentan alta vulnerabilidad las personas con sistemas inmunitarios débiles como bebes y niños pequeños, diabéticos, enfermos renales graves, individuos con bajo peso, los trasplantados; pacientes con cancer, en tratamiento con corticosteroides por artritis reumatoidea o enfermedad de Crohn.
Las personas infectadas pueden tener tuberculosis latente y no presentar sintomas pero si no reciben el tratamiento pueden enfermar adquiriendo tuberculosis activa, que si presentan sintomas (tos severa, a veces con sangre o moco; descenso de peso, debilidad, astenia, fiebre y/o escalofríos, sudoración nocturna, inflamación o dolor abdominal, sensación de enfermedad, dolor articular, anemia y glándulas inflamadas) y son quienes contagian la enfermedad.
Cuando afecta a otros organos la organización mundial de la salud la define como tuberculosis extrapulmonar, miliar o diseminada y se presenta cuando una persona que no puede contener la infección en los pulmones (por que sus sistemas inmunitarios están debilitados) se disemina a otras partes del cuerpo a travez de la sangre o la linfa.
Una de las formas de tuberculosis diseminada es la intestinal y puede comprometer cualquier parte del tracto gastrointestinal, aunque la localización más frecuente es la ileocecal. Su adquisición es variada, bien por la ingesta de leche contaminada en el caso de infección por Mycobacterium bovis, por deglución del esputo desde una tuberculosis pulmonar, por diseminación hematógena o bien por afectación de un órgano adyacente. llevando a la formación de úlceras en la mucosa, cicatrices, fibrosis y lesiones pseudotumorales.
El dolor abdominal es el síntoma más frecuente (80-90%) pero también puede presentarse Anorexia, pérdida de peso, sudoración y fiebre, diarrea o estreñimiento o presencia de sangre en heces pueden estar presentes.
Con la evolución tiene tendencia a la formación de fístulas y estenosis, por lo que es importante el diagnóstico diferencial con la enfermedad de Crohn. La aparición de obstrucción intestinal es la complicación más frecuente en casos avanzados.