11/11/2021
¿SER o NO SER…EMPRENDEDOR/A?
Ser emprendedor no es fácil. Mejor dicho, ser emprendedor es para quien tiene un sueño y esta dispuesto a ganar y perder por este sueño.
Si quieres emprender el principal obstáculo con el que te encontrarás serás tu mismo/a.
Tus dudas, tus miedos, tus angustias, especialmente cuando las cosas no te salen como quieres o como esperabas. Lidiar con tus propios fantasmas es el primer gran escollo.
El segundo obstáculo es tu entorno. Si eres de una familia de clase media o pobre, corres con desventaja porque lamentablemente toda la cultura y la educación esta creada para que seas dependiente, especialmente dependiente económicamente. Te quieren productivo, que cumplas un horario, cobres un sueldo, trabajes los años más útiles (según la visión productiva) y te jubiles.
Esto no tiene nada de malo si te gusta y eres feliz así. Pero emprender significa salirte de ese paradigma, significa empezar algo nuevo, generalmente inspirado por tu sueño, pero para tu entorno, la mayoría, tu sueño será una ilusión.
Te dirán que estas fuera de la realidad, que es imposible, que no vale la pena. Y en el peor de los casos querrán que desistas porque mucha gente no soporta que otros evolucionen.
Difícilmente te dirán ¡vamos! ¡adelante! ¡Inténtalo! ¡Inspíranos a todos a ser la mejor versión de nosotros mismos!
Por eso debes tener cuidado con las influencias del entorno, sobre todo si no son emprendedores.
Un emprendedor/a, un empresario, un hombre o mujer de negocios te dará otro visón, te dirá que lo intentes, que tengas los pies en la tierra, pero la mirada al cielo. Que no abandones y no te rindas.
Si analizas la etimología de la palabra emprender, significa llevar adelante un proyecto. Hacer algo nuevo, algo que no existe hoy, pero puede existir mañana.
De hecho, todo lo bueno de la humanidad es gracias a los emprendedores. Sin gente que no hubiese aportado algo mejor, que haya arriesgado, persistido, insistido y nunca se rindió, no se hubiese ni siquiera creado la rueda. Seriamos como las demás criaturas, viviríamos para comer, aparearnos y sobrevivir.
Si bien somos criaturas del mismo mundo animal tenemos la particularidad de que somos creadores de realidad. Un perro no puede crear un barco para navegar, un gato no pude crear una casa rodante para viajar, un mono no puede crear un avión. Solo el humano puede.
Por ello tenemos que dignificar esta cualidad con la que la creación nos bendijo. Y la forma de hacerlo es creando. Creando la vida que queremos para nosotros y nuestra familia, nuestro pueblo, nuestro país, nuestra humanidad, nuestro mundo.
Y los emprendedores contribuimos con ser leales a este atributo puramente humano.
Ser emprendedor es más fácil de lo que se cree y parece, pero solo lo sentirás así cuando hayas superado casi todas tus barreras mentales, tus patrones condicionantes, tus paradigmas limitantes.
Ser emprendedor es un camino interior. Es enfrentarte a tus propios miedos y superarlos. Es avanzar sin perder la alegría, tener siempre encendido la llama del entusiasmo, aun cuando estés sin ganas o abatido.
El tercer punto es adoptar hábitos nuevos, hábitos de éxito. Por éxito entiendo lograr lo que quieres y sentirte feliz con ello.
Deberás ser disciplinado/a, no en un sentido de esfuerzo impuesto, sino tener una actitud de constancia que te lleve día a día a tu resultado.
Deberás estar siempre aprendiendo algo nuevo. Tener una mente abierta, ser receptivo/a.
Deberás ser constante y tenaz. Esta es una de las partes que más le cuesta a la gente. Pero tiene que convertirte en un héroe homérico; sentirte que todo lo puedes, que nada te es imposible y que la victoria será tuya, pase lo que pase.
Para ello tu propósito tiene que tener corazón, tienes que estar encendido/a de entusiasmo, que cada mañana te levantes con ganas de continuar tu proyecto.
La actitud correcta ante los problemas, los errores y las dificultades, es otro cambio de mentalidad en que debes poner foco.
La gente normalmente se deprime y frustra ante las dificultades. ¡El cambio de actitud es ver a estos como un maestro que nos viene a enseñar algo que debemos aprender y ¡aprender de estos!
Usarlos de escalón y continua. Cada dificultad es para salir más fuerte, más inteligente, más evolucionado, porque los problemas siempre existirán, pero su sentido es para que evoluciones.
Es dar lo mejor de ti mismo en cada momento. De minimizar lo que no es importante y poner el foco en lo que importa.
¿Cómo te ves para emprender? ¿Estas dispuesto a intentarlo? ¿aceptas el desafío de vivir como te gusta? Entonces ¡Adelante!