20/01/2025
La piel trabaja mientras dormimos porque es durante el descanso nocturno cuando se activa un proceso natural de regeneración y reparación. Este fenómeno ocurre debido a los cambios hormonales y metabólicos que se dan durante el sueño. Aquí hay algunos puntos clave que explican por qué sucede:
Producción de colágeno y elastina: Durante el sueño profundo, el cuerpo produce más colágeno, una proteína esencial para mantener la elasticidad y firmeza de la piel. Esto ayuda a reparar los daños causados por la exposición al sol, la contaminación y otros factores.
Aumento del flujo sanguíneo: Mientras dormimos, el flujo sanguíneo hacia la piel aumenta, lo que mejora la oxigenación y la entrega de nutrientes esenciales. Esto favorece la regeneración celular y el proceso de reparación.
Disminución del cortisol: Durante el sueño, los niveles de cortisol (la hormona del estrés) disminuyen. Esto es importante porque el exceso de cortisol puede descomponer el colágeno y causar inflamación, lo que afecta negativamente la piel.
Eliminación de toxinas: Durante el sueño, el cuerpo se concentra en la eliminación de toxinas acumuladas a lo largo del día, lo que también beneficia la piel al mantenerla más limpia y saludable.
Reparación de daños: La piel repara los daños causados por factores externos, como los rayos UV y la contaminación, durante la noche. Este es un momento clave para aplicar productos específicos, como cremas nocturnas o sérums, que potencian este proceso natural.
Dormir bien y mantener una rutina nocturna adecuada contribuyen significativamente a la salud y apariencia de la piel
Zuma tips .