08/05/2023
Por norma, mientras mayor sea la
duración de un ejercicio, mayor es el beneficio que van a aportarnos los carbohidratos durante el mismo.
En los deportes de corta duración y alta intensidad (como Crossfit o carrera de corta distancia), la principal contribución energética va a estar dada por el glucógeno MUSCULAR. En cambio, en deportes de mayor duración (como el ciclismo, maratón y ultra-maratón) la contribución
energética de los lípidos y del glucógeno HEPÁTICO va a ser mucho mayor.
Al principio de una actividad, la contribución de la glucosa predomina por sobre los lípidos. Sin embargo, a medida que caen los niveles de glucógeno hepático, aumenta la oxidación de ácidos grasos y aminoácidos (conocido como punto de
cruce). El punto de cruce está relacionado a una mayor
magnitud de la fatiga percibida.
Además, el mayor uso de aminoácidos para producir energía también contribuye a la fatiga.
A mayor ingesta de carbohidratos durante el ejercicio mayor ahorro de glucógeno hepático, y con ello, mas se demora en alcanzar el punto de cruce.
La mayoría de las personas bien entrenadas podrían tolerar 60g/hora de carbohidratos. Pero a medida que se quiera aumentar esta cantidad, va a ser necesario adaptar el sistema digestivo para evitar sufrir molestias gastrointestinales.
Además, el tipo de alimento a utilizar para proveer estos carbohidratos (bebidas, geles, gomitas) va a depender del deporte (no es lo mismo comer un gel arriba de la bici que corriendo), de la tolerancia individual de cada uno y obviamente, de los gustos.