19/01/2026
A menudo nos dejamos envolver por la sensación de que el mundo se desmorona. Abrimos una pantalla y nos inundan titulares de caos, conflictos y pesimismo. Es fácil caer en la trampa de creer que lo negativo es la única realidad, simplemente porque es lo que más ruido hace.
Sin embargo, el bien es la fuerza silenciosa que realmente sostiene nuestra estructura.
Si logramos hacer una pausa y ajustar el lente con el que miramos, empezaremos a notar los hilos invisibles de bondad que nos rodean:
• Esa persona que cede el paso con una sonrisa.
• El vecino que ayuda sin que nadie se lo pida.
• Quienes dedican su tiempo a cuidar, enseñar o simplemente escuchar.
Donde pones tu atención, pones tu energía
Hay una ley fundamental en nuestra percepción: aquello en lo que te enfocas, crece. No es que el mal desaparezca mágicamente, sino que al elegir observar los actos de luz, alimentamos esa realidad en nosotros mismos y en los demás.
Cuando decides buscar la nobleza, la solidaridad y el amor, tu mundo empieza a transformarse. Dejas de ser un espectador del caos para convertirte en un testigo —y un motor— de la esperanza.
"A pesar de todo, sigo creyendo que la gente es buena de corazón". — Ana Frank
No permitas que el ruido te distraiga de lo esencial: el mundo se mantiene en pie gracias a los millones de actos de bondad anónimos que ocurren cada segundo. Mira bien, porque allí donde pongas tu mirada, florecerá tu presente~