05/02/2026
Hola soy Sol, cada tanto me presento, lo hago para mí, creo que todo lo hacemos para nosotrxs mismxs y entonces y solo así es genuino.
Hay dos cosas que hago desde ese siempre que implica no recordar cuando comenzó: escribir y sacar fotos. El yoga, la astrología, las terapias, los rituales llegaron después, como camino, como búsqueda, como recorrido, como puertas a otros mundos.
Cuando quise presentarme hoy me di cuenta de que soy otra, siempre soy otra pero a partir de la maternidad, realmente soy otra, una que todavía no sé, una que sigo descubriendo.
Astrológicamente gesté a mi hijo con una revolución de ascendente en Cáncer, tocando mi casa VIII, y lo parí con un ascendente en Escorpio tocando mi XII, astrológicamente morí y renací en esta persona mujer madre que soy hoy.
Siempre había querido ser madre sin saber por qué, era un deseo de mandato social, de deber ser, y luego de conocerme, de vivir y morir algunas vidas, me di cuenta que no necesitaba cumplir ningún rol con "la sociedad" y me encontré con una Yo que realmente me gustaba: estaba donde, como y cuando quería, en el presente y con mi yo ideal por primera vez, y podía permanecer así.
Y quedé embarazada. ¿Cómo supe entonces que podía ser madre? Porque sentí que en ese momento era la persona que quería que mi hijo conociera, tenía qué brindarle, qué ofrecerle, qué enseñanza regalarle.
Hace un tiempo sentí la extrema necesidad de reencontrarme con esa persona que supe ser para recibirlo, esa que se desdibujó en el puerperio y hoy anda perdida. La maternidad me enseñó que sola no se puede nada, se necesita tribu, sostén, acompañamiento. Me sumé a un grupo que me da aire todas las semanas (gracias, .grupos por eso) en donde soy la de hoy, la de ayer, la que sale, como sale, y lo soy gracias a otras que son como son, como les sale, así, en la belleza y la monstruosidad de la perfecta imperfección.
Hola, soy Sol, s**o fotos, escribo, hago yoga, astrología, terapias, trato de dar todo lo que soy y hago, no sé resumir y todos los días de mi vida me reencuentro conmigo mientras, sobretodo, soy la mamá de Caetano (y de Viole, mi hija gatuna que, como dice Cato "ahora vive en nuestro corazón").