01/04/2026
En el mundo animal existen conductas placenteras y de confort.
Cuando sacan la cabeza por la ventanilla disfrutan de que “les pegue el aire en la cara”, buscan el sol y la temperatura agradable en el cuerpo, se te pegan a tu cuerpo buscando apoyo y seguridad, reconocen el contacto físico y las caricias como “tacto afectivo”, se revuelcan por el piso generando múltiples apoyos y presiones en toda la columna vertebral como un “auto masaje”, se estiran y desperezan antes de empezar a moverse como para preparar el cuerpo para la acción. Son conductas que les hacen bien y las necesitan.
Bueno, nosotros también. Son simples y te dan confianza y seguridad, ayudan a regular tu sistema nervioso y la gran mayoría son gratis. La salud muchas veces es gratis.
Se llama PROPIOCEPCIÓN, la consciencia de lo propio, mucha información que proviene de todo tu cuerpo óseo, muscular, articular, fascial y de la piel, por lo tanto no sólo percibe y comunica con tu interior, sino también con tu entorno.
Quien entrena la propiocepción, muchos años antes de romperse, vive mejor y con mayor confort y seguridad.
Haz como la “Cloti” y no te lo pierdas de vivir mejor. No siempre es moverse más, a veces es moverse mejor.
Buena semana.
Dieguez.