12/02/2026
No suelo compartir mucho sobre mi familia, pero hoy quería hacer este post por Nela. Porque en mi forma de alimentarme y de cocinar hay una parte enorme de ella: Nela hacía todo casero, cocinaba para todos, y nos enseñó sin decirlo que ocuparnos del otro y cocinarle también es una forma de querer.
Se nos fue Nela
Fue “la abuela”… pero en realidad fue mucho más: fue una segunda mamá. La que nos malcrió, la que estaba siempre, la que no tenía pereza nunca. Yo tenía que caminar tres cuadras… y la llamaba igual. Y Nela venía a buscarnos como si fuera lo más importante del mundo.
Inglés, handball, la escuela… mis abuelos estaban siempre del otro lado del teléfono.
Nela fue generosa de una manera que todavía me emociona. Cuando estábamos estudiando en Buenos Aires y viajábamos a Pellegrini a visitarla, cada vez que llegaba el momento de volver para seguir estudiando, Nela nos daba plata a escondidas y nos decía: “no digan nada… así después Chucho también les da”.
En mi secundaria yo almorzaba con en su casa todos los días. Nunca dudó en poner un plato para mí. Me esperaba. Me hacía las mejores pastas, y sí… mi fanatismo por las pastas es culpa suya (y qué suerte). Los domingos amasaba como un ritual. Y los jueves me hacía esos guisitos y esas papas rellenas que todavía puedo oler con solo pensarlo.
También fue abuela de todos. De mis amigas, de nuestros amigos, de cualquiera que cayera a su casa. La pileta, el mate listo, las galletitas, “¿querés comer algo?”.
En verano, su casa era el punto de encuentro. Y Nela feliz, pendiente de recibirnos, de darnos de comer, de cuidarnos a su manera.
Y sí… me duele. Y sí… me queda el arrepentimiento chiquito de no haberle dado un abrazo más fuerte este fin de año. Yo pensaba que iba a estar muchos años más, porque Nela era fuerte, inmensa.
Gracias, Nela, por tanto. Por ser hogar. Por ser abrazo. Por ser plato servido.
Te vamos a extrañar!! Pero te recordaremos para siempre… Fuiste una abuela con todas las letras!!!👼