21/11/2025
Hay momentos en los que todo afuera se mueve tan rápido que lo interno queda desordenado.
Y no porque falte capacidad para hacerlo… sino porque estamos recibiendo demasiado.
Entre tanta información, tanta opinión y tanta intensidad, hay una verdad que se sostiene sola:
si no te escuchás, te perdés.
La autoescucha no es un lujo.
Es lo que te mantiene en tu eje cuando el mundo sube el volumen.
A veces alcanza con registrar lo que te pasa, ponerle nombre a lo que sentís, o admitir un “hoy necesito ir más lento”.
Ese gesto pequeño cambia todo.
De eso trata este tiempo:
de no dejar que el ruido decida por vos.
De volver a tu ritmo.
De no perder tu propio hilo.
Quiero leerte:
¿Qué estás necesitando escuchar de vos misma hoy?
Te leo en los comentarios. 🌿