08/08/2019
Habiendo terminado la Semana de la lactancia materna, y pensando en el lema de este año: “Empoderémonos! Hagamos posible la lactancia materna” me venía una y otra vez a la cabeza, ¿Qué es esto de “empoderarnos” en relación a la lactancia? ¿En qué podemos ver este tomar poder?
Ante todo, la información. Hoy que ya no vivimos en comunidades y grandes familias; el dar de mamar es algo que las mujeres tenemos que volver a aprender, a investigar. Por suerte cada vez hay más información disponible, cada vez más charlas y puericultoras dispuestas a difundir el tema.
También este tomar poder, es poder decidir. Cada mujer que gesta un bebé tendría que poder hacerse esta pregunta con respecto a su deseo de dar de mamar o no. Y si su respuesta es afirmativa, también es poder sostener esa visión, ese deseo de querer sostener la lactancia, aun cuando aparezcan dificultades en el camino. También es darse cuenta de la importancia de pedir ayuda a tiempo si algo no saliera bien. Lleva unas tres o cuatro semanas que la lactancia se acomode, que haya una sincronía perfecta entre la madre y su bebé, y que una mujer pueda detectar un problema y pedir ayuda también es tomar poder.
Pero en el lema la palabra alude a un nosotros. Y ¿Quiénes somos los que nos empoderamos para hacer posible la lactancia? Sin un entorno que realmente apoye a la mujer que amamanta, la lactancia se hace difícil. Entonces somos todos, más o menos cercanos a cada mujer que amamanta, quienes de alguna manera favorecemos y hacemos posible que se produzca ese encuentro entre una madre y su bebé que toma teta. Entonces, la frase “Empoderémonos! Hagamos posible la lactancia” podría ser también “Seamos sensibles a las necesidades de cada mujer que amamanta y de cada bebé que tiene el privilegio de tomar teta”.
Apoyemos, no cuestionemos, permitamos el descanso, el encuentro, alcancemos un vaso de agua, liberemos de las tareas no indispensables. Hagamos un mundo en el que una mujer y su bebé se encuentren sea lo normal. Seamos flexibles si somos su jefe o jefa, sepamos que una mujer que deja a su bebé para ir a trabajar, seguramente sienta ambivalencias y ganas de volver rápido; si somos su pareja, sepamos que amamantar es exigente, que puede estar cansada, no le reprochemos por cosas no importantes, si la mujer tiene más hijos, ocupémonos de ellos, démosle tiempo a ella y a su bebé solos, regalémosles la posibilidad de dormir una siesta. Si somos parte del equipo médico, recordémosle a la mujer que ella puede, que vale la pena que lo haga, démosle opciones que favorezcan la lactancia, y si fuera realmente necesario por algún motivo que el bebé tome leche de fórmula, contémosle a la madre que la lactancia es un proceso dinámico, conectémosla con una buena puericultora que la ayude a retomar la lactancia de la manera que pueda.
Entonces, “Empoderémonos! Hagamos posible la lactancia” es también un llamado a que cada uno tome la responsabilidad que le corresponde en este tema para lograr que la mayor cantidad posible de bebés sean amamantados por sus madres.
Mercedes Ardiles, Coordinadora del área Maternidad de Natal.