26/04/2022
EL RUIDO Y LOS NIÑOS
Estamos rodeados de ruido, sin que podamos escapar de él. Poca gente es verdaderamente consciente del peligro del ruido. Cuando no es muy fuerte, puede afectarnos lentamente la salud. Por ejemplo, puede provocarnos alta presión sanguínea, puede alterarnos la digestión o provocarnos estrés. También nos afecta durante el sueño, reduciendo la duración del sueño profundo. Los niños se ven especialmente perjudicados por esto, ya que es durante el sueño profundo que el cuerpo produce las hormonas del crecimiento, además les impide comprender las palabras nuevas o más difíciles, dificultando el aprendizaje. También interfiere con la concentración necesaria para realizar actividades intelectuales como la resolución de problemas matemáticos o la memorización de hechos o nombres.
Los programas de televisión, especialmente los infantiles, están repletos de sonidos y ruidos de todas clases que no permiten ni un instante para pensar en lo que se está viendo. Lo mismo sucede en el cine.
¿COMO MEJORAR ESTA SITUACION?
Por ejemplo, no gritar si no es imprescindible, no golpear cosas inútilmente, no escuchar la música o el televisor más fuerte que lo necesario para comprender lo que se escucha.
Entre todos podemos revertir esta "patología social" haciendo así una mejor calidad de vida y de salud.