02/06/2020
3J: NI UNA MENOS
La pandemia ha incrementado la crítica situación en la que nos encontramos las mujeres trabajadoras, desde el crecimiento de la tasa de femicidios y las denuncias por violencia hasta de la precarización mediante el teletrabajo y el aumento de las tareas domésticas y de cuidado de niños y adultos mayores que recaen sobre las mujeres.
La clandestinidad de la interrupción del embarazo se sigue llevando la vida de muchas, a lo que se suma el incumplimiento de los protocolos de ab**to no punible. El levantamiento de la cuarentena y las condiciones de miseria a las que nos somete el capital nos expone a la muerte, privilegiando las ganancias patronales y el pago de la deuda al capital financiero.
En este cuadro, las trabajadoras son las que se han puesto al frente de la defensa de las condiciones de vida de la clase obrera. Es lo que pasa en las villas, donde son las organizadoras de actividades como las ollas populares que buscan hacer frente al hambre, mientras se forman asambleas que debaten una salida tanto a los problemas generales como a la violencia de género.
En la salud, donde las compañeras se encuentran dando la pelea contra un Estado que desde hace años desarrolla un vaciamiento del sistema sanitario, en defensa de sus condiciones laborales como de la atención hacia quienes acuden a éste.
En las escuelas, donde las mujeres que somos mayoría dentro de esta franja de los trabajadores de la educación, formamos parte de la primera línea de vulnerabilidad por la exposición al coronavirus cuando desarrollamos actividades vinculadas a la entrega del Servicio Alimentario Escolar (SAE) y sufrimos al mismo tiempo la superexplotación que nos impone el teletrabajo y el cuidado de niños y familiares.
Las compañeras precarizadas de las aplicaciones, que se encuentran en lucha realizando paros y movilizaciones a nivel internacional, están sometidas a extensas jornadas laborales, sin relación formal ni amparo de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT), y por lo tanto, no tienen ART ni obra social. No cuentan con protocolo de higiene y los elementos otorgados únicamente por Glovo fueron de un barbijo, un par de guantes y un alcohol en gel pequeño por semana, Rappi y Pedidos Ya ni eso. Esto las deja expuestas a accidentes de tránsito y contagio. Otra problemática es que las compañeras se encuentran vulnerables ante situaciones de acoso al encontrarse solas haciendo pedidos por toda la ciudad.
El movimiento de mujeres, que se ha colocado como parte fundamental de los sectores en lucha a lo largo de los últimos años, debe desarrollar el próximo Ni una menos en este contexto, donde se vuelve cada vez más necesario que nos organicemos en defensa de nuestras condiciones de vida, luchando por nuestras reivindicaciones y, fundamentalmente, por la erradicación de la violencia.
Defendemos la cuarentena, y por eso nos encontramos con la imposibilidad de llenar las calles pero eso no detendrá nuestra lucha, las mujeres nos tenemos que organizar en los barrios y lugares de trabajo para continuar con nuestros reclamos:
⏩ Ni una menos, el Estado es responsable.
⏩ Basta de femicidios, apertura de hoteles y edificios estatales para refugiar a mujeres víctimas de violencia.
⏩ No más muertes por ab**to clandestino, vamos por Ab**to legal, seguro y gratuito con el proyecto de la campaña, sin trampas ni concesiones.
⏩ No al pago de la deuda, repudiamos el rescate al capital.
⏩ Vamos por mayor presupuesto para la salud, no queremos más muertas por Covid-19 , por testeos masivos y elementos de higiene. Que los trabajadores de la salud, estatales y esenciales discutan sus protocolos para combatir la pandemia.
⏩ Basta de precarización laboral, despidos y suspensiones.
⏩ Salario igual a la canasta familiar, ¡Queremos educación de calidad, mayor presupuesto!
⏩ Educación Sexual Integral, separación de la Iglesia del Estado.
Tribuna Docente - Tendencia
Agrupación Silvia Filler FCSyTS
Agrupación Mariano Ferreyra - FHUM
Tribuna Estudiantil
UJS Secundarios
Plenario de Trabajadoras - Tendencia