20/04/2017
La regulación emocional, también llamada inteligencia o habilidad emocional –términos sinónimos desde el paradigma cognitivo-conductual. Es definido como “la destreza de las personas y el proceso deliberado que requiere esfuerzo para atender y percibir los sentimientos de forma apropiada y precisa, la capacidad para asimilarlos y comprenderlos de manera adecuada y la destreza para regular y modificar nuestro estado de ánimo o el de los demás de manera voluntaria”
De ésta manera, la inteligencia emocional es conceptualizada como una capacidad del ser humano para aumentar su calidad de vida; ya que entre otras cosas facilita la convivencia y la vinculación social. Asimismo, dicha capacidad permite evitar la impulsividad, y por lo tanto colabora en el ajuste al contexto inmediato de una forma adecuada y socialmente regulada (Ribero-Marulanda y Vargas Gutiérrez, 2013).
De esta manera cambiamos el foco de atención desde las emociones, a la utilidad de las mismas, la tristeza, la ansiedad, la angustia, la alegría,todas ellas tienen una función cuando se utilizan de manera adecuada, negar nuestras emociones, es negarnos a nosotros mismos.