30/10/2025
🤗 ¡Buenos días a todos! 🤗
✅ Cuando una persona medita o simplemente respira de forma consciente, lo primero que aprende es a detener el ruido externo e interno. En ese silencio, en esa pausa, empieza a surgir un espacio mental nuevo. Es en ese umbral de presencia donde la imaginación comienza a florecer. Al apagar el piloto automático y desactivar los mecanismos de defensa del yo, el mindfulness permite que nuevas ideas emerjan sin ser rápidamente juzgadas o descartadas.
✅ La imaginación necesita espacio. Necesita tiempo sin propósito, vacío sin exigencia, presencia sin urgencia. Y eso es precisamente lo que ofrece el mindfulness. En vez de ocupar la mente con metas rígidas o pensamientos obsesivos, la práctica enseña a observar lo que aparece, con apertura y curiosidad. Este entrenamiento en la atención receptiva transforma incluso los pensamientos más fugaces en semillas de posibilidad. Una imagen que surge durante una meditación puede convertirse en un poema. Una sensación corporal puede despertar una metáfora. Un recuerdo puede abrir la puerta a una historia nunca contada.
✅ Además, el mindfulness fortalece la conexión con los sentidos, que son los grandes aliados de la imaginación. Al comer con atención, mirar el cielo sin distracción o acariciar una tela sintiendo su textura, el cuerpo se vuelve un canal por el cual la mente accede a nuevos territorios simbólicos. Lo sensorial nutre lo creativo. Lo cotidiano, al ser contemplado sin juicio, puede transformarse en algo extraordinario. Así, la atención plena no solo reduce el estrés: afina la mirada, despierta la sensibilidad y nos vuelve artistas de lo simple.
😊 ¿Se animan a imaginar en atención plena?
😄 ¡Y no olviden sonreír y respirar!