18/02/2026
Mucho tiempo trabajé el peso desde lo que sabía hacer:
metabolismo, laboratorio, estrategia nutricional.
Y funciona.
Pero no siempre.
Había algo que se repetía en la consulta y me incomodaba.
Mujeres comprometidas. Aplicadas. Inteligentes.
Y el cuerpo… rígido. Inflamado. En alerta.
Había algo más...
Empecé a mirar más fino.
A observar cómo llegan al consultorio.
Cómo respiran.
Cómo hablan del descanso.
Cómo comen rápido.
Cómo viven.
Y ahí el sistema nervioso empezó a tener sentido para mí.
No como teoría.
Como organizador de todo lo demás.
Si el cuerpo está en modo defensa,
no importa cuán perfecta sea la dieta.
Va a priorizar sostener, no soltar.
Es momento de integrar la información que el cuerpo nos aporta.
Parece que la conversación sobre el peso empieza a tener otro nivel 💓
Que opinás vos?